Dec 22, 2007

118 - ENCUENTRO DE ALIANZAS

El escritor en Lucas plasma de una manera maravillosa el encuentro de las dos madres y de los dos hijos. En la mente del evangelista está el encuentro y la continuidad de las dos economías:
La antigua Alianza o Antiguo Testamento que precede en la Anunciación, es la de Juan
La Nueva Alianza o Nuevo Testamento que lleva a la plenitud de la primera es la razón por la que el Mesías viene en el seno de su madre a visitar a Isabel y a su hijo para que a su contacto ¨sean llenos del espíritu Santo
1,39-40 María va al encuentro de Isabel.
Lucas pone de realce la prontitud de María, dócil a las emociones del Espíritu Santo que la ha llenado.
Ella se dirige de Nazareth a una montaña de Judá hoy identificada como Ain Karim a unos 6 km. de Jerusalem.
1,41-45 Isabel saluda y bendice a María.
Estos versículos componen una escena mesiánica en el estilo lucano donde el hagiógrafo va a lo esencial que consta de dos efectos.
El primero se refiere al salto del niño en el vientre de Isabel como signo de alegría mesiánica al estar impregnado del Espíritu.
El verbo utilizado recuerda a manera de ecos resonantes veterotestamentarios
Salmo: 114,4-6 “Los cerros y las montañas saltaron como carneros y corderitos
Sabiduría:19,9 “Parecían caballos que pastaban, saltaban de alegría como corderitos
Malaquías:4,2 “Y ustedes saltarán de alegría como becerros que salen del establo
Al instante el niño “fue lleno del Espíritu Santo, aún desde el seno de su madre” cumpliéndose el anuncio del mensajero divino.
Con anterioridad en 1,15 Gabriel en el anuncio a Zacarías, Juan desde el vientre de su madre había sido consagrado como "profeta" en la misión encomendada.
El segundo se refiere a Isabel quien también impregnada del Espíritu Santo, pronuncia una palabra profética, es la voz del Espíritu en ella y clama con fuerte voz “Bendita seas entre las mujeres” aquí en la traducción griega se esconde un superlativo semita “entre todas las mujeres” y “bendito es también el fruto de tu vientre
El Mesías es objeto de evocadas predicciones divinas que plasma Lucas: 3,32
Deuteronomio: 28,4 “Serán benditos tus hijos y tus cosechas, y las crías de tus vacas, de tus ovejas y de todos tus animales” son las bendiciones para quienes obedecen.
Jueces: 5,24 “!Bendita sea entre las mujeres Jael, esposa de Heber el quenita! ¡Bendita sea entre las mujeres del campamento!
Judit: 13,18 “Hija que el Dios Altísimo te bendiga más que a todas las mujeres de la tierra” dice Ozías a Judith.
Estas citas bíblicas nos recuerdan que fueron utilizadas en la confección de la oración que conocemos actualmente como EL AVE MARIA.
Isabel reconoce como su Señor al niño concebido en el vientre de María, con todo el alcance teológico de su significado que Jesús alcanza en su glorificación pero que aquí el evangelista se complace en depositárselo desde su vida materna.
ES EL ENCUENTRO DEL PRECURSOR Y DEL MESIAS.
María es proclamada como creyente por lo que se le declara como “bienaventurada” y a la vez Lucas ha querido subrayar un contraste:
1,20 A Zacarías le faltó fe “ahora como no has creído quedarás mudo” María empero creyó e Isabel también.
1,39-56 María creyente y servidora; este relato diferente del esquema de las anunciaciones, sobresale ante la pregunta del Ángel y la respuesta de María con un sí a la propuesta de Dios.
"La alianza enseña que la historia se hace por asociación simultánea e irrompible de dos seres comprometidos en ella. el Creador y la criatura, dios y el hombre" es el aspecto más importante y más desconocido de la alianza.
En este contexto hay que comprender el diálogo entre el Ángel, es decir, Dios y María.
El sentido teológico fuerte de Lucas en exaltar el poder de Dios se ve limitado por la virgen de Nazareth, Dios tiene necesidad de ella y no hará nada sin su consentimiento.
María es pieza fundamental para el Misterio de la Encarnación y su positiva respuesta como creyente como obediente la convierte en la primera cristiana.
Bibliografía:
Biblia de Jerusalem.
Carrillo Olday Salvador: La infancia de Jesús.
Michaud Jean Paul: Maria de los evangelios.

Dec 18, 2007

117 .- NO CONOZCO VARON

La virginidad no era exaltada en Israel, se conoce que el celibato era practicado, se dice, entre las gentes de Qumran como excepción aparente puesto que procedía de una preocupación ritual que en nada tenía que ver con el caso de María.
La esterilidad era mal vista, calificada como deshonra de la mujer y producto del castigo de Dios por sus faltas.
En Lc:1,34 surgen varios interrogantes, como puede observarse en las innumerables explicaciones propuestas sobre él.
¿Cómo se hará esto sino conozco varón?
María pregunta qué es lo que ha de hacer, sin que se identifique como negativa, duda o falta de fe, que en el paralelismo con Zacarías se refieren como la oposición de estas dos últimas Lc:1,20 y 1,45.
Durante la patrística, desde San Agustín se pensaba con frecuencia que María oponía a la propuesta del ángel un voto de virginidad que habría hecho con anterioridad, pero hablar de un voto resulta claramente anacrónico.
¿Cómo explicar en este caso su matrimonio?
Hoy se sigue hablando, sin embargo, si no de un propósito de virginidad, si al menos de una preocupación por una orientación o atractivo profundo por la vida virginal o, de un deseo secreto de virginidad experimentado y existencialmente vivido en María.
Este fenómeno no pudo todavía tomar la forma de resolución era imposible en el ambiente social en que vivía, pues esto se sitúa más en el aspecto psicológico de esta joven.
No se debe leer a Lucas en esta forma como si fuera la pregunta resultado del estado de ánimo de María, para el evangelista la pregunta corresponde a un medio literario que emplea concientemente con el propósito de hacer comprender al lector que la concepción del Espíritu postula un nacimiento virginal y que María engendró al Mesías permaneciendo virgen.
Esta razonable posición nos sitúa en un nivel de teología profunda del relato, donde no se trata del simple hecho de lo que le ocurre a una campesina de Nazareth, sino de la filiación divina de Jesús por medio de la concepción del Espíritu para confesar la fe en el Hijo de Dios.
¿Qué significa bajo la sombra del poder?
Lc:1,35 que parece inagotable, emplea el verbo episkiazôel poder del Altísimo te cubrirá con su sombra” será el mismo verbo utilizado en la Transfiguración en donde la nube símbolo de la presencia de Dios, cubre a sus discípulos … “sobrevino una nube que los tomaba bajo su sombra (egeneto nephelê kai epeskiazen autous 9,34)
Este mismo verbo hace ver la toma del Santuario por parte de Jahvé, narrado en Ex:40,35
Moisés no puede entrar en la tienda pues “la nube reposaba sobre ella (hoti epeskiazen ep’autên hê nephelê; confrontar con skiazô de Nm:9,18.22)
Esta palabra evoca la shekiná o habitación de Dios en su templo para los hebreos.
Así que aplicada a María, haría de ella el Nuevo Santuario o la Nueva Arca en donde habita la Gloria divina encarnada en Jesús.
Hay un paralelismo entre la narración de 2Sam:6,10-11 cuando el Arca de la Alianza que contiene en su interior el Decálogo o las diez palabras es dejada en casa de Obededón tres meses y la visita de María que en su vientre reposa su hijo Jesús, la Palabra, a su prima Isabel quedándose tres meses, en casa de Zacarías (región de Ain Karim), como la Nueva Arca, son significativas del lugar de habitación de Dios Lc:1,56.
Es este estilo bíblico de Lucas el que autoriza y permite esta lectura.
Lo cierto es que María al ser madre de Jesús, el Hijo de Dios, será sin duda y de manera singular el nuevo lugar de la presencia divina.
Al final del v.35 se ha introducido una clave literaria, “por eso o dio kai” expresión que exegéticamente mantendrá un vínculo causal entre la Concepción Virginal y la Filiación Divina.
Estas traducciones darán más fuerza a la intención del evangelista:
es precisamente por eso… por lo que será llamado Hijo de Dios
Para Lucas la concepción virginal sólo se debe a la intervención del Altísimo y es creación del Espíritu y eso es lo que permite (dio kai = precisamente eso) la filiación divina de Jesús.
EL PUNTO DE PARTIDA DE LA FE EN LA DIVINIDAD DE JESUS NO ES LA CONCEPCION DIVINA SINO EL MISTERIO DE LA RESURRECCION.
La concepción virginal no conlleva la divinidad de Jesús, pues eso es de otro orden.
Lucas la presenta como signo no dado con miras a la fe, sino en la fe que admite reconocer esa trascendencia bajo la luz pascual, la que será tema de intensa discusión teológica en los siguientes siglos.
Haciendo un cuidadoso estudio de este versículo surgirán muchas hipótesis en
Por eso lo que va a nacer santo (hagion) será llamado Hijo de Dios
L. Legrand: si se traduce como un sujeto “El niño santo que va a nacer será llamado Hijo de Dios
TOB Biblia de Jerusalem: si se toma como un atributo del verbo ser “el que va a nacer será santo
Laurentin: si se convierte en un atributo del verbo llamar “será llamado santo, Hijo de Dios
I. De la Potterie: sugiere leerlo muy literalmente como atributo de nacer, sin desplazarlo como cuando se dice nacer ciego o nacer pobre.
Maldonado: sugiere un cuasi-adverbio “lo que va a nacer santamente, será llamado Hijo de Dios¨
Todo esto deja en firme la acción del Espíritu Santo pero haría alusión a la virginidad in partum de la que se decía regularmente que no se mencionaba ni recibía apoyo en el Nuevo Testamento.
Aquí se hablaría de una santidad ritual en el sentido de la tradición levítica, la cual consideraba que la efusión de sangres (en hebreo es plural) originaba en el sentido ritual de la palabra, la impureza en la madre.
Esto exigiría al escritor en Lv:12,1-8, recordar las exigencias veterotestamentarias de purificación de la madre por 40 u 80 días si el producto del parto fuera varón o hembra.
El texto de Jn:1,13 “Y son hijos de Dios, sopor la naturaleza ni los deseos humanos, sino porque Dios los ha engendrado”, insinúa que Jesús al nacer no habría causado efusión de sangre en su madre.
Por último R. E. Brown, exigente autor, calificado como un adversario de la historicidad de la tradición acepta, ¨es más fácil explicar los datos del Nuevo Testamento, relativos a la concepción virginal, suponiendo una base histórica en lugar de una creación teológica¨
Las culturas antiguas no conocen de anatomía ni de fisiología pues hasta que a mediados del siglo XVII un comerciante holandés, Antón Van Leewenhoek, utilizando microscopios simples de fabricación propia describió por primera vez protozoos, bacterias, espermatozoides y glóbulos rojos y en 1672 el holandés Reigner Graff descubre el óvulo.
Dos años después surge la teoría del preformismo que indicaba que el embrión ya estaba formado y solo necesitaba crecer, para los antiguos permanece vigente la biología aristotélica en que se consideraba a la mujer como portadora de un órgano sexual que a manera de florero recibía del órgano masculino la semilla (sperma) para la reproducción.
He querido presentar este texto demasiado técnico y denso, tal vez no al alcance de las gentes comunes, pero quiero mostrar que no podemos hablar fácilmente y a la ligera de temas que no conocemos desde la mentalidad del autor, para entrar frecuentemente en discusiones estériles.
Bibliografía:
Biblia de Jerusalem
I. de la Potterie: Marie dans le mystére de l´Aliance
L. Legrand: L´annonce à Marie
Jean Paul Michaud: María de los evangelios.
P. Grelot: La naissance d´Isaac et celle de Jésus: Sur une interprétation ¨mithologique de la conception virginale.
R.E.Brown: El nacimiento del Mesías

Dec 13, 2007

116 - MARIA ENTRE EL "GAR" Y EL "DE"

Los escritores del Nuevo Testamento que hacen referencia al Anuncio, Nacimiento e Infancia de Jesús son Mateo y Lucas aunque Pablo, Marcos y Juan lo conciben en una forma diferente y hasta lacónica.
1- Mateo inicia su evangelio mediante
una genealogía extensa descendente,
"El libro de los orígenes de Jesucristo, hijo de David y de Abraham”: 1,1 y que corresponde a una profesión de fe en la mesianidad de Jesús.
Es claro que toda esta mención se centra en torno a David cuya casa laica es la más importante en el judaísmo postexílico.
La genealogía para el judío a manera de cédula de ciudadanía le otorga el grado de pertenecía al pueblo elegido de Israel.
En esta lista de personajes masculinos, con suma preocupación teológica, coloca 5 nombres de mujeres son en el v:3.6 Tamar, Rajab (cananeas) y Ruth (moabita) antepasadas de David y Betsabé (hitita) la mujer de Urías convertida en esposa de David y madre de Salomón.
María aparece en esta lista y su relación ha desatado muchas hipótesis como la de estar relacionada con mujeres que tuvieron de alguna manera alguna un papel de pecadoras pero las tradiciones judías no las vieron de esta manera y crearon en torno a ellas un aura midrásica para convertirlas en heroínas mesiánicas. Todas caben dentro de una misma categoría al haber engendrado de forma irregular en virtud de una unión o de un matrimonio concluido fuera de los caminos habituales.
Usa el verbo egennêsen, de gennaô, engendrar 39 veces, pero el v:16 cambia la fórmula “Jacob engendró a José el esposo de María del que fue engendrado Jesús que se llama Cristo
Aquí José no engendra, el verbo gennaô se repite pero esta vez está en forma pasiva por lo que la responsabilidad del engendramiento queda velada recayendo sobre María su madre y convirtiéndose el final de esta genealogía en una lección teológica.
Esto fomenta una sorpresa, la venida de Dios, del Emmanuel, del Dios con nosotros de 1,23, ese Jesús largamente esperado pero totalmente inesperado
¿Cabría una lección de universalismo (catolicismo?) por el hecho de ser extranjeras?
Tesis que estudió Lutero al ver en ellas una forastera procedencia en los ancestros de Jesús.
Mateo comprendió la génesis de Jesús en términos de una concepción virginal recurriendo a la profecía de Isaías 7,14 no para probar este concepto que recibió de fuente común a Lucas, sino para mostrar su sentido pues al margen de la situación del joven rey Acaz, el niño anunciado a su esposa es el mesías davídico anunciado que salvará al pueblo pecador de Israel pues en él se realizará el Misterio del Dios con nosotros.
Semánticamente en hebreo la palabra “mujer joven” es almah que no significa mujer virgen, son los teólogos judíos de la diáspora alejandrina en el siglo III a. C. que al traducir al griego la Biblia hebrea, Septuaginta o de los LXX, utilizaron la palabra parthenos dando el sentido helenístico de virgen y que Mateo toma rigurosamente como la virgen que da a luz, houtôs, al conocer el Misterio de la concepción de Jesús.
Aquí nacen las preguntas de nuestro mundo contemporáneo, en que es difícil admitir una concepción virginal mediante el poder creador de Dios, cuando no tratamos de adentrarnos en su Misterio de Encarnación, rebajamiento, humanización o kenosis y surgen sospechas de un nacimiento ilegítimo que a lo largo del evangelio va a ser arma de sus enemigos.
El v.20 en rigurosa lectura de la palabra del Ángel podría sugerir que José ya conocía el misterio y vacilaría entre el temor y su justicia como piadoso, aunque no explica los términos jurídicos de difamación y de repudio que habría que suavizar.
El Ángel diría “José hijo de David, no temas tomar (en tu casa) a María, tu esposa, seguramente (gar) … pero sin embargo (de) ella dará a luz
Esta argumentación recae sobre la segunda parte según la construcción literal en opinión de León Dufour.
2- ¿Qué nos dice Lucas?
En su proyecto histórico y teológico con estilo literario de los escritores griegos contemporáneos elabora una “Historia Sagrada” basada en sus fuentes y en testimonios de testigos oculares.
Sabemos que dichos testimonios ya estaban teologizados por aquellos que habiendo sido espectadores, autoptai, se habían convertido en hypêrértaí o servidores de la palabra.
En dicha obra se narra tres periodos: el de Israel, el de Jesús cuyo carácter cualitativo introduce el cumplimiento y el de la Iglesia que se prolonga, colocándolos en continuidad.
Aquí Lucas traza a través de la historia, el retrato de María quien pertenece esencialmente al tiempo de Cristo y que hereda tradiciones maravillosas de antiguas promesas que se cumplieron en ella de manera sorprendente anunciando que ella estará siempre en la historia de salvación que prosigue.
Su estilo manifiesta una atmósfera maravillosa y casi apocalíptica donde los mensajes celestiales hacen ver que los ángeles van y vienen del cielo a la tierra.
Utiliza la lengua sagrada de los Setenta, la biblia sagrada de la diáspora egipcia, calcando su estilo y su contenido que va a servirle de modelo para revelar el misterio de Jesús, aunque solo se refiere a ella en 2,23-24 su texto está sembrado de alusiones bíblicas como los cánticos El Magnificat 1,46-55; El Benedictus 1,68-79 y El Nun Dimittis 2,29-32 lo cuales son verdaderas antologías bíblicas.
La genealogía en Lucas es ascendente desde Jesús a través de Adán para llegar a Dios.
Su relato hace un paralelismo entre los orígenes de Juan Bautista y Jesús.
Para comprender a Lucas es requisito indispensable tener en cuenta el sustrato veteroestamentario al que invoca y convoca pero surgen preguntas:
¿Pensó Lucas verdaderamente en todo esto?
¿Cómo saberlo?
La respuesta no es si pensó o no, sino que en este texto teológico y bíblico sucede lo mismo que con un texto poético, cuya interpretación depende en gran parte de las cualidades del lector.
Bibliografía:
Biblia de Jerusalem.
Brown Raymond E.: El nacimiento del Mesías.
Dufour León: Genealogía de Jesús según Mateo.
Michaud Jean- Paul: María de los evangelios.
Rodríguez Garcés Carlos Augusto: ¿Qué sabes sobre el pesebre?

Dec 11, 2007

115 - PESEBRE PALEOCRISTIANO

Podrá establecerse una síntesis evolutiva del pesebre a partir de esta época mediante los antecedentes que alcanzaron una manifestación concreta en los primeros 12 siglos de la cristiandad popular.
La etiogenia de la celebración y conmemoración del nacimiento de Jesús se remonta a los siglos III y IV cuando la cristiandad celebraba este acontecimiento con mayor énfasis.
La importante y convencional fecha se ubica entre los años 246 y 336 d.C. cuando reunidos en una importante asamblea de teólogos, tras analizar y estudiar las tradiciones llegadas hasta ellos y apoyados en las festividades romanas del solsticio de invierno, determinaron como el día del Christus Natus el 25 de diciembre.
Es en ese mismo año que en el calendario de la Iglesia Católica, el Cronógrafo Romano honra el nacimiento de Jesús, donde se lee “VIII Kal. Jan Natus Christus in Betlem Iudae” que traduce “Anuario del nacimiento de Cristo en Belén de Judea
A mediados del siglo IV se incorporan la figura de San José, los pastores y la estrella que guía a los Sabios de Oriente.
Con la aparición de los Evangelios Apócrifos se fue aportando excelente cantidad de material literario que ingresó en el imaginario cristiano para dar color a las representaciones del pesebre.
En uno de ellos el Evangelio apócrifo armenio de Infancia, se relata el cortejo de los Magos de Oriente y por primera vez en el siglo IV se conocen los nombres de Melkom, Balthasar y Gespar quienes a los dos años de edad de Jesús le visitaron ya no en un Portal sino en la casa de María y de José haciendo paralelo con la cita de Mateo 2,10-12 “entraron en una casa
Posteriormente recordando el Evangelio de Lucas Jesús nace en un pesebre, posiblemente en una gruta, cerca de Belém, Bet Lahamn o “Casa de pan” puesto que allí se abastecían las gentes de este alimento.
El Papa Liberio (352-366) mandó construir en el Roma sobre el monte Esquilino una iglesia hoy llamada liberiana y en una de sus capillas se veneraban cinco astillas del pesebre (cuna) que según Lucas 2,6-7 fue la humilde cuna de Jesús.
Todos los 25 de diciembre el Papa oficiaba una misa por lo que pronto esa Iglesia fue conocida como la Santa María del Pesebre. Dicho acontecimiento papal afianzó y extendió en el mundo cristiano la celebración de la Liturgia de Navidad, que durante los siguientes cuatro siglos originó la construcción de muchas Iglesias con la advocación “del Pesebre
Todos esos datos desmienten la piadosa tradición según la cual San Francisco de Asís dio origen a la representación plástica del Pesebre o Nacimiento de Cristo.
Desde entonces las artes en pintura, talla, escultura, música, poesía y teatro han producido obras maestras que tienen como tema central “El nacimiento de Cristo
Surge en Asís (naciente) de la Umbria italiana, un hombre cuya transformación de muchacho dedicado a la vida muelle en un verdadero hombre religioso es don Juan Bernardone hijo de Piero y de Pía, rica familia de mercaderes que más tarde será San Francisco de Asís.
Era la navidad de 1223 cuando Francisco lejos de casa, desea en Greccio, experimentar una vivencia de las condiciones infrahumanas en que debió nacer Jesús.
Allí junto con Juan Velita su amigo tuvo la idea de montar un escenario didáctico a lo vivo para que las gentes humildes pudieran comprender el Nacimiento del Redentor.
Utilizó una gruta y en colaboración de sus frailes y feligreses colocaron un niño en medio de sus padres y de una mula y un buey, según relata su primer biógrafo Tomás de Celano.
Era el primer pesebre corpóreo, al ser laico Francisco, solicito permiso para la celebración con la colaboración del obispo Hugolino y la dispensa del Papa Honorio III.
Francisco, cantó la Epístola y este acontecimiento marcaría el inició de esta piadosa costumbre navideña del pesebre, extendiéndose por la Europa y llegando a su pleno desarrollo durante la segunda mitad del siglo XVII en el reino de Nápoles.
Un día este hombre que hizo del Misterio invisible de Dios su experiencia cotidiana y sencilla, Francisco de Asís, abismado ante el amor de Dios hecho hombre, pequeño y pobre, quiso dar visibilidad al Misterio y nacieron los pesebres.
Mientras haya tiempo, mientras haya escenario para Dios y su enviado en el mundo, mientras haya hombre y ante Dios todo hombre es un pobre, habrá pesebres que nos harán soñar que estamos sin cesar invadidos por el Misterio del amor acusiante de Dios.
Con el tiempo las figuras humanas se sustituyeron por tallas de madera y las figuras de sibilas y de profetas desaparecieron hasta quedar las que hoy conocemos, pero Francisco de Asís continuará siendo el patrono de nosotros los pesebristas y belenistas.
Bibliografía:
Biblia de Jerusalem.
Alcolea y Gil Santiago: El Belén, expresión de un arte colectivo.
Rodríguez Garcés Carlos Augusto: 45 - Jesús, María y José.
Rodríguez Garcés Carlos Augusto: ¿Qué sabes sobe el pesebre?
Pedroza Pedroza Amadeo cmj: La Santa Cuna.
Torres Fajardo Álvaro: 2 - Dar visibilidad al Misterio.

Dec 6, 2007

114 - LA SANTA CUNA


P. Amadeo Pedroza Pedroza c.j.m.

Una de las basílicas más hermosas de Roma es Santa Maria Maggiore o Santa María Mayor, dedicada a la santa Madonna (la madre de Jesús, no esa cantante norteamericana que usurpó el santo nombre).
Debajo del altar mayor de la basílica hay una pequeña cripta en la que se guarda y venera la santa cuna o pesebre en el que María colocó a Jesús después del nacimiento.
No sabemos con seguridad si la reliquia es auténtica, o es un piadoso signo; pero de todos modos los numerosos visitantes que llegan a la basílica se encaminan hacia la santa cuna y la veneran con emoción. La tradición e imaginería del pesebre tienen su origen en el texto de
Is. 1,3: “El buey conoce a su dueño y el burro el establo de su amo; pero Israel no me conoce, mi pueblo no comprende”.
A esta afirmación dolida de Isaías hace eco el evangelio de Juan cuando dice: Jn:1,11 “Vino a los suyos, pero los suyos no lo recibieron
El pesebre es al mismo tiempo el signo del máximo acercamiento de Dios al hombre, y del desconocimiento de esta donación divina por parte del hombre; el pesebre es un preludio de la cruz: él vino a los suyos, pero ellos o no lo conocieron, o lo crucificaron.
Para nosotros, católicos, el pesebre es el lugar visible en el que se manifiesta el misterio de la Encarnación.
El Hijo de Dios vino al mundo y “puso su morada entre nosotros” (Jn:1, 14); la primera morada del Dios encarnado fue, después del vientre de Maria, el pesebre de Belén; en ese pesebre Jesús vivió los primeros momentos de su vida terrena y experimentó las inclemencias del mundo creado.
Sus primeros acompañantes fueron, después de Maria y José, el buey y el burro (de acuerdo con la imaginería tradicional), los pastores, los pobres.
El Hijo de Dios no nació en un espléndido palacio ni fue colocado en una cuna de oro, como los príncipes, sino en un pesebre. El que era rico “se hizo pobre por nosotros para enriquecernos con su pobreza” (2 Cor. 8, 9).
En el lugar donde estuvo el pesebre, situado en la Basílica de la Natividad (Belén), hay una estrella, y cerca de ella un letrero donde se lee:
AQUI NACIO JESUS.
La estrella de Belén nos recuerda que “la luz resplandece en la oscuridad, y la oscuridad no pudo sofocarla” (Jn:1, 5).
La luz de Dios ha irradiado desde el pesebre de Belén; podemos decir que el “sol de justicia” nació en ese lugar, hizo su recorrido por el mundo, nos iluminó con su presencia y su palabra, tuvo su ocaso en la muerte en cruz y se hundió en el sepulcro.
Pero volvió a brillar con mayor resplandor en la resurrección; en el pesebre se manifestó por primera vez el que es “la luz del mundo”; en la resurrección, como en un nuevo amanecer (muy de mañana según los evangelios), Jesús volvió a brillar y su resplandor ilumina el universo.
Se aproxima una vez más la fiesta de Navidad; ya podemos observar que las vitrinas de los almacenes comienzan a engalanarse con las luces y adornos navideños; desafortunadamente todo esto está motivado por el afán comercial y la sociedad de consumo.
Los que creemos en Jesucristo y celebramos su nacimiento, queremos ver la situación desde otro punto de vista. Nos aproximamos al fin del año litúrgico, y luego vendrá un nuevo Adviento, tiempo de preparación para la venida del Señor.
La liturgia nos invitará a vivir en actitud de espera y de preparación espiritual; veremos las iglesias adornadas con luces y motivos navideños, y veremos los pesebres que representan en forma figurada y artística el misterio que celebramos: el nacimiento de Jesús en el pesebre de Belén.
San Francisco de Asís tuvo la feliz idea de representar en un escenario el nacimiento de Jesús con variedad de paisajes y figuras; así nació el pesebre que conocemos; el primero se encuentra en la basílica de los santos Cosme y Damián, situada en una de las vias de Roma.
Podemos comenzar a preparar el pesebre; comencemos a limpiar las figuras de José y de María, los pastores, las ovejas, los Reyes magos, y todas las demás figuritas que solemos colocar en el escenario de la Navidad; comencemos a idear la forma que le daremos al pesebre este año; sin dañar los árboles y la vegetación (sobre todo después del fatal incendio que consumió los bosques de Bogotá), tratemos de poner un poco de verdor en torno a la cuna de Jesús. Y sobre todo pensemos en la forma en que vamos a iluminar el pesebre.
Todo esto forma parte de nuestras tradiciones y de nuestro folclor.
Pero por encima de todo pensemos en la preparación espiritual, en el pesebre del corazón.
Como María que preparó su vientre bendito y su corazón materno para recibir a Jesús y conservar en él todas sus palabras, preparémonos también nosotros para recibir en el corazón a aquel que vino a buscar y salvar lo que estaba perdido, y a hacernos hijos e hijas de un mismo Padre, el de los cielos.
Sólo así tendrá sentido el hacer el pesebre y celebrar la Navidad.
Alguien ha dicho:
Si Jesús nace en tu corazón, siempre habrá Navidad

Dec 4, 2007

113 - EL ESCENARIO

Los sucesos en que se pueden realizar artísticamente los dos episodios más importantes en la vida de Jesús de Nazareth son inversos a nuestra historia y al paisaje.
El primero es reconocido por las comunidades cristianas primitivas La Pasión, La Muerte y La Resurrección en un ambiente urbano de edificaciones y personajes de importancia socio-político-religiosa, mientras que El Nacimiento se localizó en un ambiente limitado y rural donde tal vez lo más amplio serían las paredes de una habitación.
Dentro de ese realismo los artistas dedicando suma atención, manifestaron en sus obras la fina expresividad de sus personajes orientada hacia la reacción devota que debían despertar en sus espectadores, no en silencio en un salón o en un museo, sino en la calle, inmersos entre la multitud de fieles influidos por los cantos piadosos, el susurro de las plegarias y el misterio que en la oscuridad de la noche, provoca la luz parpadeante de los cirios acompañantes.
Esto se asimiló a un cortejo fúnebre para acompañar el cadáver (no el cuerpo) de un difunto y depositarlo en una tumba.
El segundo episodio, el Nacimiento de Jesús no fue un acontecimiento ciudadano, ocurrió en un ambiente arquitectónico primitivo y reducido, por lo que, su trascendencia quedó limitada a un grupo de gente sencilla.
Por esta razón el hecho podría quedar encajado dentro de una vivienda desde una residencia señorial hasta una simple cueva de un pobre artesano.
Así la representación de un He-Phane, Praesepas, Presepio, Pesebre, Belén, Créche, La pinhas y otras denominaciones del Nacimiento de Jesús en nuestra moderna cultura, no son más que un diorama de proporciones y contenido variable, en espacios ajustables, en que se admite las creencias y las costumbres de cada lugar o zona geográfica, marcados por el fondo del escenario y por la topografía de la composición (ucromías y sentido de teatro helado)
Allí como lugar de juego y de oración, deberíamos leer durante su elaboración los dos primeros capítulos del Evangelio de Mateo y los dos primeros capítulos del Evangelio de Lucas, pues el pesebre no se puede hacer con los temas de uno solo de ellos.
Cuando leemos con atención en forma oracional estas narraciones (midrash) rezamos el texto y entramos en la EXEGESIS que nos lleva al pasado, a la Tierra Santa entre los años 6 a 4 del siglo I a. C. y luego nos regresa al presente con la HERMENEUTICA, con un mensaje profundo de meditación de la palabra de Dios, la LECTIO DIVINA.
En las distorsionadas celebraciones sin comprensión del significado, se ignora que la lectura evangélica tiene cuatro tiempos concretos
a- Se lee el texto y se comenta en grupo
b- Es el espacio para escuchar (no oír) conversar y dialogar con el texto en una participación activa como si se conversara con los personajes del texto y en sus situaciones concretas. Este momento es el que exige más tiempo y es donde aparecen dificultades pero no hay que desanimarse. Aparecen las preguntas como
¿Qué dice el texto?
¿Qué palabra de Dios revela?
c- Es este momento de iluminación aunque continúan las preguntas. Es necesario que el mundo de Jesucristo, sus sentimientos, opciones, actitudes, o posturas, entren en la vida de los asistentes
¿Qué comunica el texto?
¿Qué me comunica la palabra de Dios que está presente en el texto?
d- Es el momento de las decisiones
¿Cómo vamos a responder a la Palabra de Dios en el texto?
¿Qué hacer concretamente?
Siéntese a gusto pues este método no puede anular la creatividad ni la participación de todos, es importante unir el sentido y el hilo conductor bajo una trasparente fidelidad.
Así nuestras humildes manifestaciones en categorías humanas podemos aproximarnos al MISTERIO DE LA ENCARNACION o KENOSIS en que Dios se humaniza y el hombre se diviniza en esa estrecha relación oracional de amor.
Los adornos de Navidad (Natividad de Jesús de Nazareth) acompañan al pesebre en cuanto al arreglo de la vivienda o lugar de festividad, son ellos el Árbol de Invierno europeo, las luces como elementos decorativos significado de la llegada de Cristo como la luz del mundo y el Noel originado por los dibujantes de Coca-cola en 1920 que no tiene nada que ver con esta celebración de la liturgia doméstica (ver artículo 47 de esta página UN TAL NOEL) y hoy fabricado por Japoneses y Chinos.

Las novenas, los villancicos y la gastronomía alegran y dan significado a estas festividades católicas como expresión de la fe popular de nuestras gentes.
Debemos buscar referentes ancestrales para realizar una de las más bellas tradiciones que están lejos de los vicios como el hedonismo, el nihilismo en un afán de ocultar irregulares comportamientos, con frecuencia disfrazados bajo el alcohol, el ruido, la drogadicción, la promiscuidad y las organizaciones que al querer borrar estas costumbres, inventan festivales que alejan la intención de un espíritu navideño cristiano.
Bibliografía:

Biblia de Jerusalem.
Alcolea i Gil: El Belén como expresión de un arte colectivo.
Mosconi Luis: El evangelio de Jesús según Marcos
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Nov 28, 2007

112 - LA LOCURA CRISTIANA

P. Carlos Mariño Rueda cjm.
El adviento. En las sagradas escrituras cristianas vamos a encontrar unas expresiones referentes al futuro que nos llevarían a pensar en los cristianos como gente fantasiosa adepta a fabulas.
¿Celebración de la “locura” cristiana?

De hecho en los libros sagrados se dice que Dios convertirá el desierto en un oasis, las montañas se aplanarán, las armas se transformarán en instrumentos de trabajo, la joven virgen dará un luz hijo, vendrán cielos nuevos y tierra nueva, etc.
Todas esas expresiones, leídas fuera del contexto de la fe y de la esperanza del creyente, tomadas, además, al pie de la letra, nos pueden llevar a comprender de manera fantasiosa y mágica la esperanza cristiana y juzgar a los cristianos como ilusos y desvinculados de la historia.
Nada más contrario a lo que ellas implican para nosotros, los creyentes.
El pueblo de Israel tenía la conciencia de ser un pueblo encontrado y escogido por Dios, ellos así lo comprendieron al considerar la manera como llegaron a ser pueblo, al descubrir entre ellos a seres humanos diferentes porque los lideraban y los conducían según motivos que iban más allá de la inmediatez de sus necesidades e intereses. Es decir, ellos encontraron al Dios que actúa en la historia por medio de seres humanos que se dejan conducir por Él, al Dios que se deja encontrar de todo aquel que busca un orden humano de justicia y derecho, al Dios que tiene un plan, proyecto o voluntad de vida y dignidad para ellos y para toda la humanidad.
Siendo así, a partir de esta experiencia fundamental, la historia deja de ser trágica y se vuelve camino hacia la plena realización de ese proyecto de Dios.
Sin embargo, aunque la historia deja de ser trágica (sin salida) sigue siendo dramática (difícil, dolorosa) y exenta de contradicción absurdo y muerte.
De hecho, el pueblo de Israel conoció, la traición de sus reyes, la injusticia y la opresión.
Ante tales situaciones, conociendo por propia experiencia, en la propia historia vivida y reflexionada, que Dios tiene una voluntad de vida y realización comenzaron a “soñar” con un cielo nuevo y una tierra nueva, no otro cielo y otra tierra, sino una realidad nueva.
Por eso viven proyectados hacia el futuro, encontrando en el pasado las razones de su esperanza, y trabajando en el presente según el mundo que esperan.
La tematización de ese futuro, de esa esperanza, se realizó según "las expresiones poéticas” que recordábamos al inicio de esta reflexión.
Este futuro, en el tiene lugar la plena realización del proyecto de Dios, es fruto de la acción del mismo Dios, de su “ungido”, de su testigo, del ser humano que le conoce y le obedece, que lidera su pueblo, como en el pasado, pero no como repetición del pasado, sino como su realización plena.
Para nosotros, los cristianos la realización de esa esperanza, de ese sueño, de esa utopía, a comenzado con Jesús de Nazareth, el Ungido (Jesucristo), que supera enormemente las esperanzas. En la vida, palabra y obra de Jesús vemos realizado en plenitud el ideal de humanidad que entrevía el pueblo de Israel; en él vemos igualmente la plenitud de Dios con nosotros. La realización de esa utopía esta aconteciendo actualmente, ha comenzado con Jesucristo, pero se va realizando, esperamos su plenitud como la plena realización de lo que hemos visto en Jesucristo en la humanidad toda.
Como los antiguos profetas de Israel tematizamos esa convicción y la imagen que nos hacemos de esa plenitud mediante el lenguaje de que disponemos, por eso hablamos de segunda venida de Cristo, de la convulsión universal, de la resurrección universal.
El adviento es la época del año que dedicamos a celebrar, por una parte la realización de las esperanzas del pueblo de Israel, las cuales como ya dijimos se realizaron con Jesucristo y, por otra parte, nuestra esperanza de que nuestro mundo pasajero llegará, marcha hacia su plenitud en Cristo, de que nuestra meta es la plenitud de la humanidad revelada en la resurrección de Jesucristo. Celebrar todo esto no nos aliena, como suponen algunos, al contrario, nos compromete con nuestro mundo y nuestra historia, pero sin reducir nuestra existencia humana a solo expectativas materialistas y sin conducirnos a vivir nuestra existencia como tragedia insoportable.

Nov 18, 2007

111- FARAONES Y PROVERBIOS

En la antigüedad los escribas conformaban una sociedad o corporación internacional que dejaron plasmada en la escritura la sabiduría popular de los proverbios o de los refranes de todas las culturas, ocupándose de temas de la vida real de todas las gentes.
Sin embargo no significa por su similitud o semejanza, que hubiese una dependencia entre los unos y los otros.
En 1923 se publicó el descubrimiento de unos textos de la época de Amenemope faraón egipcio del siglo XIII a.C. coincidentes con Proverbios 22,17 y 23,11 de las Sagradas Escrituras.
Surgieron preguntas entre los eruditos
¿Quién dependía de quién?
¿Habría copiado el autor egipcio el Libro de Proverbios, o a la inversa?
Así resultaron hipótesis para todos los gustos, pero hoy ya hay acuerdo general en que Proverbios presenta cierta dependencia del libro egipcio de la época de los Ramsés en el Imperio Nuevo.
Hay numerosos ejemplos de los contactos y similitudes entre los libros sapienciales de la Biblia y textos sapienciales del Oriente Antiguo, tanto de Egypto como de la Mesopotamia.
Los sumerios, pueblo del sur de la Mesopotamia, hace 5.000 años decían “en boca abierta entran moscas”. 1.500 d.C. el Marques de Santillana, don Iñigo López de Mendoza, recogía en su obra “Refranes que dicen las viejas tras el fuego” donde figura “en boca cerrada no entran moscas” Es apenas lógico que este marqués no dependió de aquel antiguo pueblo de Oriente que usaba este refrán.
La literatura sapiencial se cultivó en los círculos ilustrados de los templos y de los palacios donde los escribas tomaron materiales de la cultura popular, incluso originados antes de la escritura. Los escribas consideraron la escritura como arte divino con la que confeccionaron, archivos, crónicas oficiales, correspondencia, formularios comerciales, políticos, diplomáticos, rituales y sagrados, relaciones de impuestos y tasas etc.
En el mundo antiguo la Sabiduría es era sabiduría de Estado con carácter oficial, pues los escribas ocupaban cargos de consejeros políticos y administrativos, magos, hechiceros, astrólogos, científicos etc.
Aquí vamos viendo que este oficio complejo y variado está cubierto de cultura y autoridad, rasgo característico de los “magos de oriente” en el evangelio de Mateo.
Es evidente que los escribas requerían un adiestramiento específico fuera de su profesión para llegar a ser buenos funcionarios en todos los sentidos.
Como alumnos debían aprender a ser personas responsables, honestas, justas, imparciales, excelentes en el arte de escribir, capacitados para recibir y transmitir fielmente un mensaje.
Debían guiarse en su vida personal y profesional por los consejos de los mayores, la experiencia de los ancianos y las reflexiones de los antiguos, todo esto recogido en textos sapienciales.
De aquí se va a conformar en el pueblo judío el Consejo de ancianos o Sanedrín.
En esta posición los intercambios entre las diferentes cortes originaban el internacionalismo, se conoce que en la Corte faraónica había escribas semitas y en Israel trabajaban escribas egipcios en la corte de Salomón.
Las tradiciones al ser compartidas tienen la misma fuerza en todas las embajadas y el mismo valor educativo para los escolares de todos los países que aprenden el arte de escribir para llegar lejos como profesionales.
Esta singular propiedad de copiarse siglo tras siglo sigue teniendo valides miles de años después de la muerte de sus autores.
Las copias de estos textos son más recientes que los escritos originales.
Israel llegó tarde, después del año 1000 a. C. a este movimiento de las culturas de la Media luna fértil que a partir del tercer milenio antes de Cristo ya lo habían desarrollado como veremos en algunos de los escritos conservados.
David había luchado para dar nacimiento a Israel como nación y su hijo Salomón había abierto este pueblo al escenario político y cultural internacional por lo que “La Sabiduría es más antigua que Israel.”
Así este pequeño país recibe sobre su sabiduría tradicional y tribal el material de la sabiduría culta del ambiente donde nació.
A partir de la Corte israelí al contar con funcionarios de gobierno, estos, aprendieron, imitaron y copiaron escritos extranjeros que incorporaron a sus reflexiones a la vez que recogían la sabiduría popular de su mismo pueblo.
La Biblia menciona la sabiduría oriental y conoce su amplia difusión.
Hay referencia a los “sabios” en,
1- de Arabia 1Re:5,10; Jr:49,7; Bar:3,22-ss; Abd:8.
2- de Egipto Is: 19,3-13
3- de Babilonia 2Re:18,17; Is: 47,10-13; Jr: 10,7; 50,35-36; Dn: 2,48-49.
Lemuel y Agur personajes originarios de Masá dejaron sus propias colecciones en Prov: 30 y 31
Los tres amigos de Job, Elifaz de Téman, Bildad de Súa y Zofar de Naamat son sabios de Edom Job: 2,11 y en Tobías, versión aramea, se conoce a Ajicar, Tob: 1,22; 2,10; 11,19; 14,10.
Infinidad de proverbios bíblicos se encuentran también en instrucciones egipcias y escritos mesopotámicos.
Las Instrucciones de Dwa-Jeti, texto egipcio de 2000 a.C. tiene similitud en Eclesiástico 38,24-39 donde ponderan la superioridad del escriba o sabio sobre el trabajador manual.
Los consejos del Eclesiástico de 3,13; 3,22; 5,17; 8,15 ante la vanidad y el fracaso de los esfuerzos humanos y Ecl: 9,3-10 que aconseja trabajar con empeño pues no hay conocer ni saber en el Abismo, coinciden con la versión anterior.
Es curioso encontrar estos mismos consejos en escritos egipcios 2000 a. C. en Canto del arpista para Antef y Canto del arpista para Neferhotep.
También en la descripción de la vejez de Ecl: 12,1-5 se refleja el texto de las Máximas del egipcio Ptah-hotep, visir del rey Isesi 2.500 a.C.
Siglos antes de escribir el Libro de Job, los problemas que plantea la figura del hombre justo que sufre inmerecidamente, habían atraído la atención de egipcios y de mesopotámicos. Los egipcios escribieron
El diálogo del desesperado, Las lamentaciones de Iru-ur, El cuento del campesino habitante del oásis elocuente.
Los babilónicos lo narraron en:
La lamentación de Urnammu, El hombre y su dios, Ludlul bel nemequi: Quiero alabar al Señor de la Sabiduría, El diálogo pesimista de un hombre y su amigo.
En ellos se percata la similitud de los bosquejos, de los sentimientos, e incluso de las expresiones de dichas obras con la bíblica.
Los sabios israelitas no solo recibieron y copiaron los materiales extranjeros, sino que los adaptaron a su mentalidad cultural y religiosa.
La fe en Jahvé coloreó sus materiales propios de la sabiduría israelita, siendo menos elitista y clasista hasta alcanzar una originalidad absoluta especialmente en las etapas más recientes en que personifica a la Sabiduría integra su reflexión sobre una Historia Sagrada y relaciona la Ley y la Sabiduría.
Por último los pensadores y escritores sagrados no surgieron de la nada pues hundieron sus raíces en el mundo oriental antiguo y construyeron una síntesis propia dentro de un molde puramente israelita que por la época helenista acuñó algunos elementos de la filosofía griega.
El Libro de los Proverbios no debe ser leído de prisa, no de un trago sino degustándolo a sorbos para paladearlo aunque hay segmentos insípidos que exigen una lectura selectiva.
Bibliografía:
Biblia de Jerusalem.
Gonzalo Flor Serrano: La sabiduría internacional y la sabiduría israelita.
Luis Alonso Schôkel: El Libro de los Proverbios.

Oct 29, 2007

110 - EL HESED DIVINO

Nos acercamos a los orígenes remotos de Israel mediante las historias patriarcales llenas de colorido y de entrañables y legendarios personajes.
El hesed divino se revela a los patriarcas favoreciéndoles en situaciones difíciles como una protección casi milagrosa de sus vidas en que está en juego su promesa.
Jahvé es un Dios sensible a la justicia y a la acogida del extranjero.
Gn:19,19 Jahvé por su misericordia salva la vida del inmigrante Lot, primero que la de los habitantes de Sodoma y después hace la destrucción de la ciudad premiando así la ley de hospitalidad debida a los forasteros.
Los relatos patriarcales expresan que la astucia humana es siempre superada y desbordada por el hesed divino que cuida la vida de todos y los libera de circunstancias peligrosas.
Gn:20,13 Abraham pide a Sara un favor, que mienta para ocultar que están casados, diga que son hermanos, pues teme por su vida ante quienes están prendados de la belleza de su mujer.
Gn:20,7 Abimelec reconoce en Abraham a un protegido de Dios y un cause de bendiciones divinas y le ofrece regalos y tierras para que permanezca en su reino.
Aquí tanto el hesed humano como el hesed divino colaboran en la empresa para el cumplimiento de la promesa de Dios dejando que la decisión humana libre, forme parte esencial de la historia que Dios hace con la humanidad.
Gn:24,12-14 Abraham envía a su sirviente Eliécer a su tierra natal para buscar esposa para su hijo Isaac "Señor Dios de mi amo Abraham, dame una señal propicia y trata a mi amo con amor. Así sabré que tratas con amor a mi amo
Luego de explicar a Labán quien es su amo y elegida Rebeca, Eliécer dice en
Gn:24,39Si queréis ser leales con mi amo, decídmelo y si no, decídmelo para actuar en consecuenciaLabán y Betuel (Reguel) a lo largo del episodio, les lleva a acceder la petición .
Gn:24,51Ahí tienes a Rebeca tómala y vete; y sea la mujer del hijo de tu amo como el Señor ha dicho
Jacob (trampas) ha experimentado una serie de vivencias inimaginables y poco comunes como haber robado a su hermano Esaú la primogenitura por un “plato de lentejas” y haber robado también la bendición de su padre Isaac por lo que huye a Haram a casa de la familia de su madre para protegerse de la venganza de su hermano.
Gn:32,11-12No merezco los favores ni la lealtad con que has tratado a tu siervo, pues con un bastón pasé este Jordán y ahora llevo dos campamentos; líbrame del poder de mi hermano Esaú, pues temo que venga y mate a las madres con los hijos
Todo este conjunto de narraciones deja ver la experiencia religiosa del amor y del perdón que sólo puede ser comprendida en su profundidad desde una experiencia auténtica humana.
Pero antes del encuentro temido con Esaú, Jacob lucha con Dios para arrancarle la bendición y conocer su nombre.
De esta disputa sale mal librado con lesión de su cadera izquierda, recibe la bendición y un cambio de nombre pues a partir de ahí se llamará Israel (El que lucha con Dios).
Aunque vio a Dios cara a cara y quedó con vida, el relato dice,
Gn:33,4Esaú corrió a recibirlo, lo abrazó, se le echó al cuello y lo besó llorando
El hermano mayor reaccionó como el padre del hijo pródigo
Lc:15,20Estaba aún distante, cuando su padre lo divisó y se enterneció, corriendo se echó a su cuello y le besó
Jacob quien esperaba la venganza y la muerte, sobrecogido por el inesperado recibimiento exclamó.
Gn:33,10 “He visto tu rostro benévolo y es como ver el rostro de Dios
Con esto nos revela la cualidad de la experiencia de Dios que se le manifiesta en el amor fraternal, el perdón y la reconciliación.
José pertenece a la cuarta generación patriarcal y es abandonado por los de su propia sangre, el hesed de Dios es fiel y estable y no va a abandonarle, es el Dios de la promesa y va a favorecerle constantemente a través de mediaciones humanas entre las que incluye sus propias capacidades.
José ha experimentado una historia desgraciada, vendido por sus hermanos envidiosos a los madianitas y después a Putifar, ministro y mayordomo del Faraón de Egypto.
La esposa de aquel acusa a José de intentar violarla al no acceder al acoso y a los deseos de ella y a traicionar a su amo, siendo encerrado en la cárcel por un delito que no cometió.
Gn:39,21Pero Jahvé estaba con José y le concedió su favor e hizo que cayese en gracia al jefe de prisión
Gn:40,14 A este hesed del Señor, fiel y constante a lo largo de toda su vida, se contrapone el hesed del Copero mayor del Faraón.
Gn:40,23 Aunque José interpreta el sueño en la cárcel y le predice su restitución al cargo del que ha sido cesado, el Coperono se acordó de José, sino que se olvidó de él
En medio de la experiencia de Dios de Israel, está el Dios providente de los padres, que nada tiene que ver con el Dios inmutable e impasible de la filosofía clásica.
Jahvé no es insensible al sufrimiento de los descendientes de Abraham, Isaac, Jacob y José.
Ex3,7He visto la opresión de mi pueblo en Egipto, he oído sus quejas contra los opresores, me he fijado en su sufrimiento
Dios ve, oye, se fija y libera de la opresión y del hacinamiento y conduce a una tierra,
Ex:3,8fértil y espaciosa, tierra que mana leche y miel
Ex:15,13Jahvé guía con su hesed a su pueblo que ha rescatado hasta su santa morada
Así comienza la andadura de la humanidad hasta las puertas del cielo.
Bibliografía:
Biblia de Jerusalem
Ramón Carbonell Lucía: El hesed de Dios en el Antiguo Testamento

Oct 24, 2007

109 - EL DIOS ZOOMORFICO DEL A.T.

La concepción de Dios en algunos textos del Antiguo Testamento, más generalizada es la de un Dios castigador e incluso entre los cristianos hoy día, contraponen el Dios bueno del Nuevo Testamento al Dios colérico, vengador y guerrero de las Viejas Escrituras al estilo del teólogo herético Marción del siglo II, por lo que prescinden de usar esta parte de la Biblia.
Muchos versículos se muestran como textos muy duros.
Os:14,1 “Samaría pagará la culpa de rebelarse contra su Dios: los pasarán a cuchillo, estrellarán a las criaturas, abrirán en canal a las embarazadas
El profeta Oseas en un alarde de imaginación, presenta a Yahvé con una serie de imágenes zoomórficas para mostrar su furia contra su pueblo desobediente.
Oseas 13,7-8 "Seré para ellos como un leopardo, los acecharé como pantera en el camino, los asaltaré como una osa a quien roban las crías y les desgarraré como el pecho; allí los devoraré como un león, las fieras los descuartizarán
El salterio entre la plegaria humana y la palabra de Dios deja lanzar la violencia contra los enemigos en medida mayor que lo deseable.
Sal:110,5-6 “El Señor a tu derecha, el día de su ira quebrantará a reyes; juzgará a paganos, amontonará cadáveres, quebrantará cráneos sobre la ancha tierra
La reflexión exhaustiva requiere evitar la interpretación literal de las imágenes poéticas y no confundir la fidelidad que quiere comunicar el texto bíblico con el literalismo.
Es conveniente tener en cuenta que el Dios bíblico se revela en la historia de forma progresiva de la misma manera que el conocimiento y la comprensión humana de su revelación también va creciendo y depurándose a través de la historia.
Los cristianos hacemos una lectura crítica de la revelación bíblica desde lo que creemos es la definitiva manifestación en Jesucristo.
A partir de su vida y su mensaje muchas imágenes del Dios veterotestamentario son inaceptables, considerándose como pertenecientes a una fase transitoria y superada del conocimiento de Dios.
La violencia hace parte de nuestra experiencia personal y de nuestro mundo.
La presencia de la violencia en la Biblia en este sentido nos confronta con la crudeza de nuestra realidad humana de guerras, agresiones e iniquidades y nos plantean interrogantes muy serios sobre como nos enfrentamos a ella y a la indignación que producen en nosotros mismos la injusticia y el sufrimiento de los inocentes.
Por lo tanto muchos de los textos en que se deja ver un Dios airado, son resultado de la opresión y de los crímenes contra los desvalidos producto de la falta de la misericordia y de la injusticia de las relaciones humanas.
Is:57, 1 “perece el inocente y nadie hace caso, se llevan a los hombres fieles y nadie comprende que por la maldad se llevan al inocente
El profeta Oseas en un oráculo describe que Jahvé forma un pleito a los sacerdotes que sólo se preocupan de cobrar multas y ofrendas para borrar los pecados del pueblo con las que luego disfrutan de grandes banquetes y por lo que es aún peor, porque privan al pueblo del conocimiento de Dios, de su instrucción en el hesed (lealtad, misericordia, bondad) y del `emet (fidelidad, verdad)
Y esa falta a su amor que se expresa en la Alianza y en los preceptos que Dios les ha dado para conservar su libertad, les lleva a una situación en la que el hombre es un lobo para el hombre.
Os:4,1-3 “Que no hay verdad ni misericordia, ni conocimiento de Dios en el país, sino juramento y mentira, asesinato y robo, adulterio y libertinaje, homicidio tras homicidio. Por eso gime el país y desfallecen sus habitantes
Es importante en este punto encontrar la conexión entre la cólera de Dios que es la indignación ética y su misericordia (hesed)
Jahvé se encoleriza porque el pueblo es infiel a su compromiso de amor.
Os:6,4 “porque su misericordia es nube mañanera, rocío que se evapora al alba
Os:6,6 “porque no cumple lo que él le pide y quiere verdaderamente de su pueblo, es decir, misericordia, no sacrificios, conocimiento de Dios, no holocaustos
Zac:7,9 “juzgad sentencias verdaderas, que cada uno trate a su hermano con misericordia y compasión, no oprimáis a viudas, huérfanos e inmigrantes y necesitados, que nadie maquine maldades contra su próximo
Desde aquí es saludable crear una relectura posible del concepto de Dios del Antiguo Testamento a partir del hilo conductor de su hesed con otros atributos de Dios como la fidelidad, la bondad, el derecho y la compasión con la Alianza Nueva.
Bibliografía:
Biblia de Jerusalem
Jean Pierre Prévost: Diccionario de los salmos.
Lucía Ramón Carbonell: El hesed de Dios del Antiguo Testamento.

Oct 20, 2007

108- JESUS NOS LIBERA DE DIOS

Este sugestivo título hace parte de una mirada para situar la relación entre la salvación y la liberación y es cosecha y originalidad desde la óptica cristiana.
La interpretación de Jesús es bastante compleja, no huyó nunca de los conflictos concretos y por supuesto fue condenado por esto.
1- Ruptura con la reproducción del mal “El perdón
Partiendo del símbolo de la ruptura en la reproducción del mal, el perdón, vemos en el evangelio de Lucas, que Jesús muere perdonando a sus verdugos sin que esto signifique que sea olvido pues él, no deja de lado sus opositores durante su ministerio público, no cierra sus ojos para salvar su pellejo.
Tampoco fue indiferencia, puesto que no huyó ante la realidad de la coalición de sus opositores de las clases político religiosas. Sus adversarios quisieron hacer condenar a Jesús por político y los romanos, los más interesados, lo declararon inocente.
Es fácil perdonar cuando se es indiferente pero esta clase de perdón, no tiene peso ni gracia.
El perdón de Jesús es un acto verdadero de esfuerzo lúcido, y, consciente que quien ha obrado mal, se encuentra en una situación más lamentable que quien ha sufrido.
El acto de perdón tiene por propósito romper el círculo reproductor del mal que se cierra bajo una extraña fascinación sobre si mismo.
El perdón desplaza el argumento de que no se cura el mal por el mal, el asesinato por el asesinato o la guerra por la guerra.
El perdón es ese acto que se niega a entrar en la lógica del adversario y que al desplazar el mecanismo anterior juzga cómo el enemigo mismo es capaz de aceptar dicha desviación.
SOLO PUEDE Y TIENE EL PODER DE PERDONAR Y ROMPER EL CIRCULO DE LA VENGANZA, QUIEN HA SIDO TORTURADO.
El perdón de Jesús está cargado de su ejemplar historia de lucha.
LA RESURRECCION ES EL “SI” DE DIOS A ESTE PERDON Y ES EL ACTO POR EL QUE DIOS HACE SUYO EL ACTO DE PERDON DE JESUS.
La resurrección no tiene sentido sino cuando se sitúa precisamente como la conclusión de la vida histórica de lucha, que le llevó al proceso y a la muerte a Jesús de Nazareth, y así mismo, abre un porvenir a la humanidad, aquel que perdona está definitivamente vivo.
El desplazamiento de la violencia ocurrido por la resurrección demuestra que la lógica asumida por el mal, no es definitiva.
2- Jesús nos libera de "Dios"
Mejor dicho nos libera de las representaciones que nos hacemos de Dios con las cuales no lo alcanzamos a pesar de que quisiéramos lograrlo para ponerlo ordinariamente al servicio de nuestros intereses.
Mucho antes de que los alemanes utilizaran su Gott mit uns y los franceses su Gets Dei per francos, los fariseos habían utilizado a Dios a favor de su propia perspectiva ya que Dios se convertía en garantía de cierta forma de situarse ante él, no permitiendo al hombre ser libre y estar de pié frente a Dios.
Las actuaciones de Jesús en su vida histórica transformaron esas falsas representaciones de Dios pues su vida fue un grito de rebeldía contra la imagen idolátrica de un Dios que hace esclavo al hombre.
Jesús nos pone de pie delante de Dios, liberándonos del miedo y de la inseguridad (la falta de fe)
3- Jesús nos libera de la "tentación mesiánica"
Todos estamos acostumbrados a oír mencionar a Jesús como el Cristo, el Mesías o el Ungido, sin embargo rehusó serlo al menos en la forma como se entendía en su época.
Frustró las esperanzas del pueblo judío de un Mesías que llevara a cabo una liberación militar o política del imperio dominante (romano) anunciada por la promesa bíblica.
Al no dar Jesús cumplimiento a nada de esto, causó decepción y permitió que los saduceos movilizaran al pueblo en su contra.
El proceso de Jesús se pudo llevar a cabo sólo por que chocaron los intereses del pueblo con los intereses muchas veces opuestos de los fariseos y de los saduceos.
Jesús rehusó tomar el poder durante su vida terrena e incluso después de su resurrección Hch:1,6 Los que estaban reunidos con Jesús le preguntaron. Señor ¿Vas a restablecer en este momento el Reino de Israel?”
Defraudarles era significación e indicación de que Dios no quiere desempeñar el papel que los hombres esperan de él, para regresar a una especie de paraíso perdido.
El Mesías no quiere privar a los hombres de crear ellos mismos su propia historia y su sociedad cuyas relaciones son producto histórico donde solo ellos pueden transformarlas.
El anuncio del Reino no anula la lucha histórica sino que manifiesta su alcanse trascendente.

4- Jesús nos libera de la “tentación espiritualista
Jesús al negarse a hacer él mismo la historia, no nos envía a un reino puramente interior, si esto fuese verdad deberíamos borrar de su vida todos los riesgos que asumió y todas las obras que realizó.
Se rebeló contra las discriminaciones que se hacen en correspondencia con el próximo y la relación con Dios.
La tentación espiritualista consiste en pensar que la relación que se hace con el próximo es indiferente para la relación con Dios.
Jesús identificó el lugar en donde se entabla la relación con Dios, que no es otra cosa que el encuentro con los demás.
LA SALVACION ESTA EN DONDE UNOS HOMBRES HACEN LIBRES A OTROS HOMBRES. Si la historia es tarea de hombres dotados de libertad, Dios quiere actuar en ella, respetando la libertad, por medio de su palabra y lo hace en lenguaje humano compuesto y pronunciado por poetas y escritores.
La salvación cristiana da su dimensión trascendente al acto de liberación en el “aquí y el ahora” en que se realiza la salvación, en ese acto que hace libre y que tiene una promesa que supera todo lo que puedo esperar y esa promesa está significada en la Resurrección.
Bibliografía:

Biblia de Jerusalem

Christian Duquoc: La salvación cristiana como liberación.

Luis Alonso Schökel ¿Dónde está tu hermano? Textos de fraternidad en el Génesis.

Oct 7, 2007

107 - LA VERDAD EN JUAN

Este autor es un teólogo de la Trinidad y de la Encarnación y también de la Redención, al manifestar el Plan de Dios que salva a los hombres enviando a su Hijo.
Lo fascinante de este teólogo es que expresa una doctrina rica y profunda con unos medios muy pobres, mediante un lenguaje en una fraseología semítica y un vocabulario escaso.
No existe en su obra evangélica y en sus Cartas el vocabulario de la redención y del rescate, mas esta idea sí se encuentra en ellos. Por el contrario, tienen un lugar determinado dos temas la salvación y la liberación, que a pesar de no estar muy utilizadas se hallan en los capítulos de esencial importancia en su obra.
La salvación del mundo era tanto para los paganos como para los judíos una espera inquietante vivida y manifestada en formas diferentes.
Para los primeros, se trataba de liberarse de un mundo malo en donde el hombre tenía que soportar los golpes de un destino implacable.
Los cultos mistéricos y especialmente la gnosis ofrecían ciertos medios de evasión fuera de esa historia carente de sentido.
Hoy los no practicantes y no creyentes asumen que los movimientos de la Nueva Era les compensan su éxodo del cristianismo cuando a partir de la etapa universitaria los mal preparados se tropiezan con filosofías y escuelas, donde se niega la trascendencia del hombre.
En el judaísmo por su parte, se aguantaba con esperanza la intervención de Dios en esa misma historia del hombre, por lo cual surgía esta pregunta
¿Acaso no había Jahvé prometido salvar a su pueblo enviando su Mesías y estableciendo su Reino?
Así tanto en uno como en otro grupo, la misma idea de salvación despertaba enorme interés en todos los ánimos.
En este contexto Juan había recogido con suma atención las palabras de Jesús que prometían la salvación y acopiaban el marco a la esperanza judía, al ofrecer una respuesta de Dios que por supuesto superaba los límites nacionales y temporales.
Jn:12, 46-47 “Yo soy la luz, he venido al mundo para que todo el que crea en mí, no siga en las tinieblas. Si alguno oye mis palabras y no las guarda, yo no le condenaré, porque no he venido para condenar al mundo sino para salvar al mundo
La fe en Jesucristo es el resultado del paso de las tinieblas a la luz y de la perdición a la salvación pues por sí mismo, el mundo está por completo bajo el dominio del mal.
El mal por tener su propia lógica está bajo el golpe de la justicia de Dios, pide su condenación no sólo en este mundo sino por toda la eternidad.
Hoy nosotros no tenemos idea de qué era el pastor de ovejas, cuál era su entorno y qué reputación debía tener en la cultura oriental de la época.
Jesús se refiere a los judíos que están en los patios de las arcadas del Templo y arremete contra la clase político religiosa ilegítima y corrupta, llevándoselos hacia el Padre sin regreso.
Jn:8,12; 5,5 Pero Jahvé en su infinita misericordia y piedad con el hombre le ha enviado a su Hijo como la “luz del mundo
Jn:1,4-5; 9,10 “para que esa luz brille en las tinieblas”.
Así que creer en Jesús es dar acogida a la luz y a la vez es entrar en el camino de la salvación, pues rechazarlo sería destinarse a sí mismo a la perdición.
Jn:10,10-15 Jesús es el buen pastor que da la vida por sus ovejas, a diferencia de los ladrones y bandoleros que se aprovechan de ellas.
Es la única puerta por donde pueden pasar las ovejas para ir a pastar.
Jn: 10,9. Yo soy la puerta, si uno entra por mí, estará a salvo.
Esto confronta en una reflexión sobre los salvadores que se ofrecen y cuyas promesas acaban siendo fatalmente decepcionantes al dejarse llevar por engañosas apariencias.
Toda promesa debe ser debidamente atestiguada y la palabra de Jesús es la única que tiene testimonio de autenticidad.
Jesús ofrece el único mensaje para que el hombre se salve, gracias a que es acreditado por el Padre.
Jn:5,34 Digo esto para que os salvéis.

Jn:4 Jesús en su largo diálogo con la samaritana formula una promesa de vida para la humanidad destinada a la muerte.
Jn: 4,14 El que beba del agua que yo le de, nunca volverá a tener sed, sino el agua que yo le de se convertirá en él en fuente de agua que brota para la vida eterna.
Jn:5,36 Las obras que el Padre me ha encomendado llevar a cabo, las mismas obras que realizo, dan testimonio de mí, de que el Padre me ha enviado.
No es una ilusión que desembocará en la nada sino que el que cree en Jesús la vida eterna ya ha comenzado pues trae a los hombres a la común-unión con Dios, condición auténtica de salvación.
Muchos samaritanos creyeron al finalizar este episodio.
Jn:4,41-42 Por las palabras de la mujer que atestiguaba: me ha dicho todo lo que he hecho. Y decían a la mujer … nosotros mismos hemos oído y sabemos verdaderamente que este es el salvador del mundo.
Es impresionante, cómo Juan hace hablar a esos hombres como cristianos antes de la resurrección (texto postpascual)
Su acto de fe es un reconocimiento a Jesús como el único Salvador. En esta presentación dramática de la fe que se desarrolla en torno a Jesús, el evangelista añade sus propias palabras en reflexión:
Porque tanto amó Dios al mundo, que le dio a su único Hijo, para que el que cree en él no perezca, sino que tenga vida eterna.
Todo el drama humano queda resumido en estas simple palabras, la salvación, sí pero ¿con qué condición? La luz de Dios se ha mostrado mediante las palabras y los actos de la existencia de Jesús que está actuando misteriosamente en el corazón de todo hombre.
Pero exige una opción, es imposible permanecer neutral, sin albergar ilusiones sobre la realidad humana, individual, social, política o cultural.
El juicio de Dios se realiza allí mismo. La perdición es la suerte fatal de todo hombre que delante de la luz, rechaza ese don de Dios, único que podría darle salvación. La verdad para los orientales es sinónimo de fidelidad y para Juan la Verdad es Jesús, por lo cual la verdad para el cristiano no es una verdad del conocimiento abstracto sino que pertenece al marco de la fe. Adherirse a la verdad es entrar en ese mundo de Dios, ese mundo que es El mismo, sin alienación ni mentira, desposándose con la verdad, con Jesús , hombre libre.

El cristiano en busca de la liberación llega hasta esas raices espirituales de toda revolución que el Che Guevara expresara de esta manera

"Permitidme que os diga, a riesgo de parecer ridículo, que el verdadero revolucionario está guiado por grandes sentimientos de amor. Es imposible pensar, ni siquiera por un instante, que un revolucionario pueda ser auténtico sin esta cualidad"
Bibliografía:

Biblia de Jerusalem.


Pierre Grelot: La verdad os hará libres.


Torres Fajardo Álvaro: El evangelio de Juan.

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