May 8, 2012

226 - DUELO, ANAMNESIS Y RESURRECCION

En los Evangelios sinópticos los relatos de la visita a la tumba vacía, parecen señalar que Marcos fue la fuente principal de Mateo y de Lucas, a juzgar por ciertas coincidencias literales de innegables elementos fundamentales, donde las variaciones son mínimas y explicables como el día de la semana, la mención de la piedra a la entrada del sepulcro y el verbo que indica su estado. 
La lectura detenida detecta en las palabras del ser celestial, que realmente constituye una parte del kerigma pascual comunitario, y que Lucas alarga en su composición particular.
El misterio de la piedra rodada de dos toneladas de peso, no significa que era necesario para que el difunto resucitado saliera, su sentido según el pensamiento hebreo consistía en que esa piedra colocada en la puerta de la tumba, declaraba que la muerte era irreversible, no se podía salir del Sheol, así Jesús ya no estaba allí, había vencido a la muerte.
La verificación del sitio donde Jesús fue puesto y que Lucas lo cambia como alusión de recordar las palabras de Jesús en Galilea; el mensaje del ángel (el mismo Dios) a las mujeres, y que Lucas omite por su plan teológico, como también la salida de las mujeres del Sepulcro que van a anunciar el suceso, no es en Marcos su propio interés teológico .
Otros detalles en que coinciden en los tres evangelios aunque las expresiones utilizadas no permitan una identidad literal son: la hora temprana en la mañana, la descripción del ser o seres celestiales y la respuesta de las mujeres que depende de los intereses teológicos de cada evangelista.
En Juan se descubren algunos rastros de esta tradición pero la no coincidencia literal nos lleva a sospechar sobre una tradición oral anterior a Marcos y que estaría detrás de algunos versículos de Lucas y de Mateo. Después de este complejo análisis estudiado por grandes teólogos es necesario volver a ello si queremos saber algo más sobre el origen de la fe pascual y el papel de las mujeres en ella.
Autores como L. Schenke y G. Bertrand pensaron que estos complejos versículos correspondían a una “leyenda cultica” con un núcleo de reminiscencias históricas y cuya elaboración tenía que ver con prácticas cúlticas de la comunidad tras el recuerdo de la tumba vacía en el contexto del sufrimiento de Jesús.
La cronología no parece ser historiográfica y que corresponda posiblemente a aquella celebración comunitaria  anual de los cristianos primitivos, pues la señalización del lugar subraya el interés por el sitio concreto donde se dice y se recibe el mensaje angelical, como kerigma pascual y por tanto confesión de fe que los primeros seguidores de Jesús celebraban en la Resurrección del Maestro en Jerusalem.
Era hábito de los antiguos visitar las tumbas y venerar a los mártires que existía en Palestina.
Sin embargo Jesús no fue enterrado por los discípulos, sino que los romanos habrían sido los encargados del destino final del cadáver.
De acuerdo a la costumbre de la época, las mujeres eran quienes se encargaban de lavar y embalsamar al difunto mediante una ceremonia de llantos, lamentos e himnos que a manera de anamnesis recordaban las acciones, dichos y momentos históricos del personaje.
Investigaciones recientes del arqueólogo Florentino Díez, en torno al Santo Sepulcro, más  exactamente en la base del Calvario, han desenterrado una cueva que pudo haber sido utilizada allá en la época del Hierro, como lugar de enterramiento, a juzgar por un diente y un hueso hallado en su entrada (no exactamente de Jesús) datada en la mitad del siglo I.
Esta debió haber sufrido desperfectos por un terremoto, posteriormente fue remodelada con pavimento de su suelo, revocando y pintando las paredes, aunque no para uso funerario sino para fines cultuales. Se halló una piedra de ciertas proporciones incrustada en la pared del fondo, con señales de haber estado cubierta con estuco finamente terminada, que se piensa pudo haber sido utilizada como altar votivo semejante al estilo de los que se han encontrado en otras grutas.
En el piso se encontró trozos de estuco pintado con grafito correspondiente a una cruz cósmica, (según J.B. Freyle sobre el apócrifo de Adám relacionado con la redención de la humanidad) procedente de las paredes que al parecer fueron arrancados violentamente por un sismo. 
Así se cree en un lugar de culto judeo-cristiano que se extendió en los siglos II y III.
Aquella gruta quedó muy dañada cuando se sacó piedra de la cantera contigua, durante la construcción de la Aelia Capitalina entre 132 y 150 para la edificación del Templo de Venus y el Foro adyacente, en ese mismo lugar por orden de Adriano.
Es evidente que los romanos construían sus templos sobre los lugares sagrados y mistéricos de las culturas conquistadas, en este caso de la redención, muerte, resurrección y glorificación de Jesús. Allí estaría la capilla de Santa Helena en cercanías del sepulcro donde debió ser enterrado Jesús quedando en el recuerdo de la comunidad local.
Joan Taylor quien estuvo criticando estas tesis, posteriormente reconsiderando su escepticismo las aceptó.
S. Mimouni opina que dichas grutas, incluida la del Calvario, fueron utilizadas en la época herodiana para las reuniones cultuales, de igual manera es el caso de Egeria sobre la gruta bajo la iglesia de Eleona en el Monte de los Olivos.
Al contrario de Bultmann quien calificaba de secundaria toda perícopa al defender su origen redaccional por la comunidad de Marcos, estos autores la contemplan como el Sitz  im Leben (donde no hay texto sin contexto de la crítica bíblica alemana) de la tradición, tras el rastro de la visita a la tumba por parte de las mujeres.
Hacer memoria de un mártir, o un profeta rememorando su vida y sus acciones significaba volver a pasar todo ello por el corazón. 
En la antigüedad, corazón era la sede de la comprensión y no el cerebro, para hacerlo parte de un todo.
Aunque esto no contesta la razón sobre la presencia de las mujeres en torno a la tumba y su relación con la revelación de la Resurrección de Jesús, elemento  que parece formar parte de aquella tradición desde sus inicios más tempranos, supone hablar de la relación entre las mujeres y la fe pascual, formada en el inicio de la versión tomada por Marcos y los testigos tradicionales.

Bibliografía
Biblia de Jerusalem
Carmen Bernabé y Carlos Gil “Reimaginando los orígenes del cristianismo”

Apr 3, 2012

225 - LOS DOLORES DE LA VIRGEN MARIA

Solo María pudiese contar lo que padeció en esa trágica fecha del viernes de pasión. Cuando el Redentor salió del Cenáculo para no volver, ella se fue a su casa y él se despidió para ir a padecer desde el huerto de los Olivos.
¿Cuáles serían las lágrimas de aquellos últimos abrazos? después de vivir durante cerca de treinta años con ese hijo que fuera su amor natural. Había relatos en la Escritura de sentimentales despedidas como Jonatás cuando se separó de David, la mujer de Tobías a la partida de su hija, de lágrimas y sollozos de David al decir de su mal hijo Absalón “Quién me diera hijo mío, que muriera yo por ti, para que tu vivieras y no viera yo tu muerte” De las madres de los inocentes cuando sus hijos fueron arrancados de sus brazos para ser asesinados por orden de Herodes. ¿Cuánto mayor sería el de esta Madre a la partida de su Hijo para padecer?
Él no se aparataría de ella sin lágrimas, ya había llorado por la muerte de Lázaro, su pariente en compañía de Marta y de María.
Consideremos su corazón, que hasta la hora sexta cada vez tocaban a su puerta. Unos contaban la negación de Pedro, otros las bofetadas, las salivas, los azotes y las burlas toda la noche en casa de Caifás. Algunos narraban sobre las sogas para llevarlo hacia Pilato. Y la conducta traidora de Judas para luego ahorcarse. Había sido vestido con una túnica blanca y coronado de espinas con manto púrpura, su rostro amoratado e hinchado y desfigurado tras nuevos azotes. Una caña le habían amarrado a sus manos.
¿Cómo estaría su corazón? ¿Cuántos cuchillos lo partían, cuando los mensajeros venían?
Aunque puede presumirse que se halló a todas las cosas, no falta quien afirma que se vio mezclada entre la turba cuando Pilato señaló y dijo “Ecce Homo” y soltó a Barrabás, su voz fue opacada por la gritería y el vocerío de la plebe enardecida e incitada por los manipuladores hipócritas. Juan y los otros se dispersaban huyendo por las calles de Jerusalem por miedo a ser aprehendidos.
Vio aparejada por entre la fila del cortejo la figura de su Hijo, cargando el pesado patíbulum sobre sus hombros heridos y rasgados y, tratando de ganar el lugar más alto divisó a sus verdugos con instrumentos y escaleras, seguidos de gran tropel de gente apurada a tomar el mejor lugar, mientras reían, gritaban, y burlaban. Luego ve un escuadrón de soldados y en medio de ellos dos ladrones atados con sogas, junto a su Hijo Jesús arrodillado por el peso del madero, cruelmente empujado con puñetazos, puntapiés, golpeado con palos, correas y su rostro enconado por salivas, sangre, polvo, y sus pies sangrantes de carne desgarrada.
Se preguntaría ¿Este es mi Hijo? Conozco su túnica pero su rostro no lo distingo. Viendo a su Jesús así, no se le escondió, por la distancia no podía hablarle, con su mirada le consolaba dulcemente. Llegados al monte era tanta la gente alrededor de la escena que María no alcanzaba a detallar todos los actos crueles contra su Hijo. El gentío recitaba frenéticamente cada paso y ella entendía lo que le iban haciendo. 
Cuando escucha el arpegio disonante del martillo, los clavos y la madera, ella los sintió en su corazón más intensamente que si hubiese sido en sus propios pies y manos.
Una vez levantada la cruz, ¿Con cuáles ojos miró la Madre al Hijo que tanto amaba puesto en lo alto para oprobio de los presentes, corriendo por su cuerpo inocentes arroyos de sangre?
¿Y quién duda de que corrieran otros tantos de lágrimas de sus ojos?
Su dolor se acrecentaba al ver a aquellas santas mujeres, y demás amigos y conocidos lloraban afligidos y compungidos por el cruento espectáculo.
¿Qué pensamiento tendría al ver ese cuerpo limpio y santo, despedazado y desfigurado por tantos azotes cuando le vio sacudido y herido al tratarlo de izar en el madero vertical? 
Jesús guardaba silencio sufriendo con gran mansedumbre, rogaba al Padre por sus verdugos.
Probablemente no faltó alguien que le ultrajara y deshonrase con injurias, pero atenta a las palabras que el Hijo con dificultad le dirigía, recordaba el Salmo “Pegóseme la lengua al paladar” y admiró lo que en la vieja ley nunca se oyó, “perdonar y rogar por los enemigos”
Eliseo rogó a Dios contra los muchachos  que le mofaban. Dios vengó un desacato de Oza al llegar con menos reverencia al Arca.
Maravillose cuando oyó a su Hijo perdonar con una sola palabra, al ladrón pecador y facineroso arrepentido de todas sus faltas y prometerle el Paraíso.
Gran tristeza e increíble ternura causaban en su alma al entender su última palabra al partir hacia el Padre y quedar ella desamparada de su presencia y compañía, de cuya suavísima conversación había gozado treinta y tres años.

Bibliografía
Biblia de Jerusalem
Otros a solicitud

224 - PONCIO PILATO

Este personaje bíblico no aparece antes del año 26 cuando es enviado como praefectus (no procurador pues es un anacronismo antes de Claudio) de Judea a nombre de Tiberio emperador de Roma, es desconocido por los historiadores antes de llegar a Palestina.

Su nombre completo sugiere haber sido un liberto (pileatus) el pileus era un sombrero que distinguía a los esclavos. Su biografía deriva de relatos judíos y cristianos. 
El relato de los Evangelios nos muestra a un perfecto y cuadriculado burócrata preocupado por hacer cumplir la ley de Roma, exactamente igual que cualquier funcionario celoso de su deber.
Con un cerebro frío y un corazón de piedra en sus acciones, obtuvo el odio de sus gobernados y en el año 36 Lucio Vitelio gobernador de Siria, lo envió a Roma a justificarse con el emperador sobre sus “hazañas” como la masacre de samaritanos en el año 35 en el Monte Garizym y otros asesinatos en masa, pero Tiberio había muerto antes de su llegada. 
 
Según  Eusebio de Cesarea, una antigua tradición, cuenta que el siguiente emperador Calígula ordenó su destierro a las Galias donde se suicidó.
En siglos posteriores surgieron todo tipo de leyendas sobre este personaje, unas le atribuían un final espantoso en el río Tiber o en la Vienne francesa, mientras que otras como las “Actas de Pilato”, que en la Edad Media formaban parte del Evangelio de Nicodemo, le presentan como converso al cristianismo junto con su mujer Prócula, a quien se venera como santa en la Iglesia Ortodoxa por su defensa de Jesús, con alusión a Mt: 27,19. 
Incluso el propio Pilato se cuenta entre los santos de la iglesia etíope y copta de África.

Pero el profundo desprecio manifestado hacia los judíos y cristianos, pueblo indócil e insociable para él, quien no comprendía por haber sido formado en la cultura griega y romana, debió parecerle como un nido de serpientes venenosas, ralea sucia e inferior, digna apenas de ser domesticada por los garrotes de los mercenarios.
Era uno de aquellos escépticos de la Roma decadente contaminado de pirronismo y de epicureísmo,  enciclopedista del helenismo, no veía más que en los dioses de la patria; y no podía sospechar que un Dios verdadero existiese, ni mucho menos que se pudiese encontrar entre aquella plebe harapienta y supersticiosa, sujeta de aquel clero faccioso, cuya religión le consideraría una bárbara mezcolanza de oráculos siriacos y caldeos.
Debía fingir el aceptar la religión romana, cívica y política por razones de su oficio, “el culto al emperador”
Fue acusado de delitos como asesinatos en masa y utilización de dineros del Templo de Jerusalem para la construcción de un acueducto en esta ciudad y haberse acuñado monedas entre los años 29 a 31 según relata Flavio Josefo. 
Filón de Alejandría denuncia que mandó colocar escudos con águilas en las estribaciones del Templo, lo que determinó una revuelta judía disuelta en baño de sangre.
El juicio de Jesús ha sido muy estudiado por serios investigadores con resultados bastante controversiales, uno de ellos, Peter Connolly de Oxford decide por "situarlo en el Palacio de Herodes, en lugar de la fortaleza Antonia", el sitio elegido, sería sin duda uno de los accesos principales, al ser un juicio público, había que conjugar la presencia del gentío con la seguridad interna del recinto. 
Existía un trámite estricto en los juicios romanos, los acusadores elevaban sus cargos y los testigos los apoyaban, el acusado tenía tres oportunidades de defenderse.
Los miembros del Sanedrín, temerosos de Jesús, decidieron su muerte instigados por Caifás, sumo sacerdote, aunque el sanedrín no tenía competencias jurídicas ni civiles y no podía aplicar el Ius gladii (la pena de muerte) que según Tácito "los romanos se reservaban el derecho de usar la espada y olvidar el resto"
Llevaron a Jesús ante Poncio Pilato y le acusaron no sólo de ser “un blasfemo contra la Ley de Moisés”, lo que no importaba al prefecto, sino también de "rebelión contra Roma", lo que llamó su atención, aunque según menciona Lucas: 23,1-25 percibió de inmediato que Jesús no era un peligro para el imperio y que los judíos sólo pretendían involucrar a Roma en un asunto meramente religioso. 
Tratando de evitar responsabilidad, sugirió enviarle ante el Tetrarca de Galilea Herodes Antipas, hijo de Herodes el Grande para su juicio, pero éste con un comportamiento ridículo lo regresó a Pilato quien ofuscado y cobarde ante la gritería de la plebe sedienta de sangre, decide entregarlo a la pena máxima de muerte en cruz.
Irónicamente, con ello su nombre entró en el símbolo de fe cristiana: “Padeció bajo Poncio Pilato, fue crucificado, muerto y sepultado…”. 

Su presencia en el Credo es de gran importancia, porque nos recuerda que la fe cristiana es una religión histórica y no un programa ético o una filosofía.
La redención se obró en un lugar concreto del mundo, Palestina, en un tiempo concreto de la historia, es decir, cuando Pilato era prefecto de Judea.
Según Spikee Lee “Hay una clara y evidente relación psicológica entre sentirse moralmente limpio y físicamente limpio”. Un estudio publicado en Science, “Revela la relación entre limpiarse las manos y sentir la conciencia tranquila tras tomar una decisión”. Es como limpiarnos de nuestro pasado y partir de cero, como borrón y cuenta nueva de los residuos psicológicos del cerebro.
Un estudio de la Universidad de Michigan, ha comprobado que “La gente que se lava las manos después de tomar una decisión es menos susceptible de racionalizar sus méritos”
“El hecho de lavarse las manos no sólo tiene un efecto físico sino también emocional sobre el ser humano y que  la limpieza como símbolo moral tiene un correlato biológico”

Bibliografía
Biblia de Jerusalem
Otros a solicitud 

Apr 1, 2012

223 - EL CULMEN DEL SERMON DEL MONTE

Dentro del Sermón del Monte escrito para judeocristianos por el año 80 d.C., Mateo nos  transmite su punto culminante, el primer discurso inaugural de Jesús donde proclama las grandes exigencias del discípulo para entrar en el Reino de Dios.
Su contexto nos presenta tres actitudes básicas del cristiano:
a- Mt: 6,2-4 “la limosna” no hay en la lengua hebrea una palabra exacta para este gesto, pero existe la solidaria actitud con el pobre y necesitado a lo largo de las Escrituras. Un ejemplo de permanente preocupación para sí mismo y para su hijo, es Tobías cuya palabra usada es “passim”
También Jesús Ben Sirac en el Ecleciástico y el Nuevo Testamento en Lc: 19,8; Hch: 3,1-6 el pobre la pide y se exhorta al discípulo a no pasar de largo ante éste.
Dos maneras pueden surgir, Mt: 23; la de los “hipócritas” Mt: 15,7; 22,18; 23,2-3.13 cuando Jesucristo se refiere con frecuencia a los fariseos de farsantes, que actúan en la vida real de manera distinta de lo que afirman en su pensamiento al adquirir un sentido impío o perverso  Mt: 7,5;24, 51; Lc: 13,15.
Para el cristiano la limosna es verdadera cuando es secreta, cuando tiene como testigo al Padre que valora el corazón. Toda ostentación, todo renombre humano, toda búsqueda de publicidad va en contra del Evangelio.
Son dos mundos que enjuician y valoran con escalas muy diversas las actitudes humanas: humildad contra vanagloria, verdad contra ostentación.
Limosna es toda manera de compartir la vida con el hermano, incluso dar la vida por él. Es la dimensión necesaria comunitaria de la vida pedida al seguidor de Jesucristo.
b- “el ayuno” práctica del mundo judío de la época, manera de ingresar en la humanidad que sigue al pecado, así la leemos en Lev: 16 en la fiesta de la expiación; Jo: 2,12-17 el llamamiento personal y comunitario de los grandes profetas en los máximos momentos de necesidad de la conversión.
Is: 58,1-12; Lc: 18,9-14 siempre hubo el peligro de desvirtuar el sentido de la penitencia purificadora haciendo de ella ostentación de vanidades humanas.
Mt: 1,11; Lc: 4,1-13 Cristo asumió la misma actitud, ya no de penitencia como de preparación para la misión recibida del Padre, haciendo vacío para llenarlo de Espíritu.
Hch: 13,2-3; 14,23. la iglesia primitiva lo adoptó como su expresión religiosa.
Mt: 8,27 aquí hay dos testigos con diversa y radical valoración: una, falseada e hipócrita “los hombres” en la escuela mateana como aquellos que no pertenecen a la comunidad y otra “auténtica”, la del Padre, que con verdad ve al hombre y le recompensa con su amor.
El ayuno purifica el corazón y le acerca al próximo, se acentúa la necesidad de llegar a Dios  y a los hermanos desde un  corazón purificado.
c- “la oración” la Biblia no hace una teoría de ésta, solo muestra un pueblo orante con abundantes ejemplos en el Antiguo Testamento: Abraham, Moisés, David, Salomón, Jeremías etc. En el libro de los Salmos encontramos numerosas oraciones de diversos géneros que por su carácter profundamente humano continúan siendo actuales identificando al hombre en todas las épocas.
En el Nuevo Testamento aparecen Jesús, María, Zacarías y todos los marginados que gritan salvación.
Hch: 1,12-14; 2,42 la iglesia primitiva inicia su caminar con una prolongada oración en espera del Espíritu.
Pablo de los gentiles da a la oración una dimensión apostólica de "absoluta".
Mt: 6,5-6 “al orar no hacerlo al estilo fariseo, ostentando y buscando la vanagloria” esa oración no es recibida por el Padre celestial pues recibe una recompensa vana y pasajera, una aprobación terrena.
En cambio el cristiano se encuentra con el Padre en lo secreto, sin testigos, humilde y sencillamente. Cristo pide a los discípulos evitar “la palabrería”
¿Qué quiso decir Jesús?
¿Hablar demasiado o decir palabras secretas que solamente entendería Dios?
Las muchas palabras no manipulan a Dios, Él sabe la angustia que lleva cada corazón. El texto no condena la liturgia, máxima expresión de la oración del pueblo de Dios, reunido en nombre de Jesucristo y animado por el Espíritu Santo.
Jn: 17 Jesús participó en la oración de su pueblo en el Templo y posiblemente en la sinagoga, celebró la Cena Pascual con sus discípulos, orante en el silencio, y oró  ante los suyos.

Bibliografía
Biblia de Jerusalem

Dec 30, 2011

222 - EPIFANÍA O NACIMIENTO


Nada más alejado de los relatos bíblicos y de la patrística, que las celebraciones folklóricas que manifestamos entorno al Nacimiento de Jesús de Nazareth.
EPIFANIA o aniversario del nacimiento real, etiqueta cortesana, que se usó en los días de “glorificación del emperador” al acceder a la digna púrpura durante su apoteósico mandato.
Era la gran aparición benévola de la divinidad hacia los hombres en la civilización grecoromana. Pablo lo declara en “
Apparuit gratia Salvatoris nostri omnibus hominibus"
NATIVIDAD la liturgia romana lee este pasaje de la epístola de Tito en la misa nocturna, mientras que la liturgia ambrosiana lo reserva para el 6 de enero, poniéndose en relación con “Adventus gloriae magni Dei et Salvatoris nostri Iiesu Christi”

Existía en la memoria de los antiguos hebreos una serie de referencias a cultos relacionados con los ciclos de la agricultura, centralizados en el solsticio de invierno, entre el 21 y el 24 de diciembre por los pueblos establecidos en la Medialuna Fértil y la cuenca del Mediterráneo, que  transitaban por el corredor de la Palestina para trasladarse hacia Asia, África y Europa en todos los sentidos utilizando los caminos de la seda.
En una atmósfera midrásica (manera de pensar, de formular, de comunicar una realidad) Mateo y Lucas, lejos de confeccionar fábulas, dignas de confusión y de crítica, que pareciera disminuir la historicidad y el valor de estos relatos, ofrecen una literatura al servicio de la Escritura (A.G. Wrigth)
Los primeros cristianos piensan como judíos y van a una hermenéutica de la existencia judía, expresada en diversas formas literarias, sin ligarse estrictamente a una sola. 
En Occidente hacia el siglo IV la fiesta de la Navidad se separa de la Epifanía para celebrar estos dos acontecimientos, trasladando la Navidad para sustituir el acontecimiento romano de la Saturnalia en 25 de diciembre. Lucas en el canto a Zacarías 
dice  “El sol que nace de lo alto” no el que viene de Oriente. Se reemplazó el Sol Invicto por el Cristo Invicto.
No nace un Rey que atropella todo, sino un pequeño Niño para redimir al mundo. 
Nos quedamos anclados en el sufrimiento, la decepción y el lamento del Viernes Santo descuidando que el Dios encarnado, se inicia en el balbuceo de un pequeño.
La iglesia primitiva sólo conoció una fiesta, el día de Cristo o la Pascua semanal y anual.
No se trataba de conmemorar un aniversario más, sino de combatir las fiestas paganas del solsticio de invierno celebradas en Roma el 25 de diciembre y en Egipto el 6 de enero.
En 321 d.C. la institución de la fiesta del Natale Chisti en el día del Natalis Invicti encaja con la idea sincrética de Constantino, de decretar festivo el primer día de la semana en honor del Señor o día Domingo.

El Papa nos recuerda dos actitudes que marcan el Centro de la Teología de Mateo, una de Herodes y Jerusalem perturbados por el cumplimiento de la profecía que rechazan su venida, amparados en la Torah (Escrituras) por lo cual ordenan el Martirio de los Inocentes y la otra por los Sabios de Oriente quienes  leyendo el  firmamento, encuentran la Estrella que los guía llevando regalos.
Esta es una ecuación cristológica que balancea el Rechazo con la Aceptación, en el Plan de Salvación.
Recibimos a Jesús como Herodes con un rechazo o lo aceptamos como los Sabios de Oriente con el regalo de nuestra fe.

La Teología de la Historia es una disciplina que analiza dinámicamente la Escritura a la luz de la revelación, no como método cerrado sino como la visión general histórica de la puesta en práctica para la vivencia del cristiano.
En Jn:1,11 encontramos “vino a los suyos y los suyos no lo recibieron”  Esto representa en sentido espiritual, aquello que hay de mundo en nuestro interior y que se opone con hostilidad, y superficialidad al Encarnado a través de modas, tendencias,  ideologías o gustos que se manifiestan en ridiculización del cristiano.
El sentido del texto no es que vino el Mesías Universal, sino la reacción de aquellos que rechazan esa presencia de Dios. 
Lamentablemente esa Jerusalem y ese Herodes yacen en nuestro interior.

Bibliografía:
Biblia de Jerusalem
Referencias a solicitud

Dec 5, 2011

221 – UNA BUENA NOTICIA SOBRE JESUS


Nazareth en tiempos de Jesús era una aldea pequeña donde vivían unas 20 familias en construcciones simples de albañilería, aprovechando los abrigos rocosos o cuevas en la falda de la montaña y situada en la baja Galilea surcada de colinas y fértiles valles.

Las gentes se dedicaban a las labores del campo y a las artesanías, los jóvenes podían ir a trabajar a la zona urbana en la ciudad de Seforis (pájaro) en reconstrucción por Herodes Antipas Tetrarca de Galilea y Perea, donde se requería mano de obra. Estaba situada a unos 5 km al noroeste de Nazareth, según la tradición popular, allí habrían nacido y vivido los padres de la Virgen María, Joaquín y Ana, lo que justificaría otro motivo para ser visitada frecuentemente por su nieto. 

Entender el Evangelio requiere ver más allá de la lectura literalista, el autor emplea la metáfora como recurso para explicar su enseñanza, desde el punto de vista académico. Por supuesto, no es lo mismo, una homilía que una catequesis o una simple lectura que corre el peligro de hacer revelar al texto algo que no dice.
Todo texto evangélico requiere para su comprensión, su ubicación en el campo cultural, con una concepción determinada de hombre.
QUIÉN ES JESÚS PARA MATEO
Esta narración está construida desde la experiencia pascual donde se proyectan las grandes afirmaciones teológicas que surgirán en el Ministerio Apostólico de Jesús.
El escritor construye su obra sistemáticamente con ecos desde el Pentateuco, así:
La genealogía lo presenta como hijo de David e hijo de Abraham, es su carta de identidad judía, así un hebreo que escuche el anuncio, podrá tener seguridad de que es alguien de su propia raza.
La visita y adoración de los Sabios de Oriente es una expresión simbólica de la búsqueda sincera de Dios y la acogida de los paganos (nosotros) que aceptan ante el anuncio de Jesús, que es el Señor, el Salvador, el Mesías y el Rey.
La huída a Egipto y el regreso a Nazareth es una alusión a Jesús que prefigura, como quien repite y consuma la experiencia del pueblo en aquella tierra del Nilo y en el destierro babilónico para retornar a la tierra elegida y, cumplir una misión en ésta. Su hogar en Nazareth de la Galilea de los Gentiles le asigna llamarse nazoreo, por lo cual en época de Mateo (año 80) se denominó a los seguidores de Cristo, nazoreos.
Su mensaje es un bloque de relatos que intenta responder desde la óptica de un judío, a muchas inquietudes de su comunidad judeocristiana, sobre la infancia de Jesús en clave de Moisés niño.
Estas narraciones han sido consideradas como un “Evangelio de Infancia” es decir, como una “Buena noticia”. El evangelista proyecta desde estos relatos, los rasgos fundamentales de lo que será el Jesús adulto, como Mesías de Dios para la comunidad. Su estructura constituye varias facetas:
Jesús es el hijo de María, es el hijo de Abraham, es el hijo de David, es el engendrado por el Espíritu Santo. Jesús es el Emanuel, es el Salvador del pueblo elegido y es el Maestro.
Es posible que en Antioquía de Siria donde funcionó la primera Escuela Teológica Cristiana se escribieran estos textos entre los años 80 y 85.
QUIÉN ES JESÚS PARA LUCAS
Este autor no conoció a Jesús, es un griego buen conocedor de la cultura helénica, es un escritor culto, exigente y sensible al sentimiento humano con gran capacidad de observación y de análisis.
Aunque estudioso de las leyes de la historiografía de la época, deja la impresión de no conocer bien la geografía de la Palestina.
Describe la infancia del héroe, bajo la historia del niño Samuel, marcada por un trabajo simétrico al presentar a Juan Bautista y a Jesús. Hay una doble anunciación, doble celebración del hecho con un himno, y, doble presentación de la infancia, cuyo fondo es la exposición entre los dos Testamentos, el Antiguo en el hijo de Isabel y el Nuevo en el hijo de María.

El encuentro de las dos embarazadas en Aim Karim y el salto de Juan en el vientre de su madre ante la presencia de Jesús en el vientre de la Virgen, es un saludo mesiánico, recalca la supremacía de Jesús sobre Juan el precursor y describe su obra en esta síntesis:
Jesús es el salvador, es Mesías, el Señor. La alegría y la fiesta han comenzado con Jesús, el Espíritu de Dios se derrama en abundancia. La oración intensa todo lo logra, todo lo transforma. Felices son los pobres y las mujeres pues ante los ojos de Dios son valiosos. Él es todo misericordia y el camino está abierto para que avancemos con esperanza.

Bibliografía a solicitud de los interesados. 

Nov 3, 2011

220 - DEL PESEBRE PALEOCRISTIANO AL FRANCISCANO

Es posible establecer una síntesis evolutiva del pesebre a partir de la antigüedad, mediante los antecedentes que alcanzaron una manifestación concreta en los primeros doce siglos de la cristiandad popular.
La etiogenia de la celebración y conmemoración del nacimiento de Jesús se remonta a los siglos III y IV cuando se celebró con mayor énfasis.
La importante y convencional fecha se ubica entre los años 246 a 336 cuando en una asamblea, los teólogos, tras estudiar y analizar las tradiciones llegadas hasta ellos y relacionadas con las festividades romanas del solsticio de invierno, sustituyeron en el día 25 de diciembre el Solis Natus por el Christus Natus.
La Iglesia Católica de un lado, quiso acabar con el último bastión del paganismo en la Saturnalia romana a la que en forma de carnaval asistían también los cristianos, y, de otro, para definir contra los monofisitas el dogma que en Jesús existen las dos naturalezas, humana y divina. La fiesta aparece ya el 22 de febrero en el más antiguo calendario romano, el Cronógrafo del año 354; allí la "Depositio martyrum" señala: "Natale Petri de cathedra".
Es en este mismo año en el calendario de la Iglesia Católica, honra el nacimiento de Jesús de Nazareth, donde se lee “VIII Kal. Jan Natus Christus in Betlem Iudae” cuya traducción es “Anuario del nacimiento de Cristo en Belén de Judea”
A mediados del siglo IV en la representación se incorporan las figuras de San José, de los pastores y de la estrella que guía a los Sabios de Oriente, mal llamados Reyes Magos. La palabra que les designa Mateo es Sophoi y no Magoi.
Con la aparición de los Evangelios Apócrifos o no ingresados en el canon, se fue progresivamente aportando una excelente cantidad de material literario, que ingresó en el imaginario cristiano para dar color a las representaciones del pesebre. En uno de ellos, el “Evangelio apócrifo armenio de infancia” se relata el cortejo de los “Magos de Oriente” y por primera vez en esta época aparecen los nombres de “Melkom, Balthasar y Gespar” quienes a los dos años de edad de Jesús le visitaron, ya no en un portal sino en la casa de María y de José; tomando en paralelo la cita de Mateo: 2,10-12 “entraron en una casa”
Posteriormente recordando el Evangelio de Lucas, Jesús nace en un pesebre, probablemente en una gruta. Para la época del siglo I las gentes en los campos y aldeas usaban estos “abrigos rocosos” para construir sus habitáculos que compartían con animales domésticos.
La ciudadela era conocida como casa de la diosa Lahamn, Bet Lahamn, que evolucionó a Betlemhamn o Belén. De construcciones sencillas hechas de barro y madera daban la apariencia desde las afueras como panecillos, motivo por lo que se conoció como “casa de pan”. Allí de los graneros de trigo las gentes se abastecían para fabricar dicho alimento.
El Papa Liberio (352-366) mandó construir en Roma sobre el monte Esquilo, una iglesia, hoy llamada liberiana que en una de sus capillas veneran cinco astillas del pesebre cuna que según Lucas: 2,6-7 fue la humilde cuna de Jesús. 
Sin embargo, para Lucas la cuna no es de madera sino de piedra. La tradición deformó el texto debido a que en el siglo IV, el sentimentalismo y el pietismo de los cristianos gentiles bajo una religiosidad popular, no entendían como un recién nacido era colocado en un lecho frío.
Lucas tomo la palabra phâne de los clásicos griegos y la adaptó para avalar la explicación sobre el Misterio de la Encarnación, sin embargo se introdujo el término “griphos” o cuna de madera y pajitas con la que estamos familiarizados.
Todos los 25 de diciembre el Papa ofrecía una misa,  pronto esa Iglesia fue conocida como Santa María del Pesebre. Dicho acontecimiento papal afianzó y extendió en el mundo cristiano la celebración de la Liturgia de Navidad, originando en los siguientes cuatro siglos la construcción de muchas iglesias con la advocación del pesebre.
Todos estos datos refutan la piadosa tradición según la cual San Francisco de Asís dio origen a la representación plástica del Pesebre o Nacimiento de Cristo.
José y Jesús no fueron carpinteros de oficio pues la palabra original es tekton que designa un oficio de obrero, albañil (de ahí, architekton o gran maestro de obra) esto se originó porque San Hilario, San Pedro Crisóstomo, San Veda, en vista que las tradiciones les asignaban herrero, obrero ebanista o artesano de la madera como faber lignarus, convinieron en que su oficio fuese de carpintero y al no encontrarse el término adecuado se popularizó, posiblemente entusiasmados por el Evangelio de “José el carpintero” de procedencia copta egipcia.
Desde entonces las artes, la pintura, la talla, la escultura, la música, la poesía y el teatro han producido obras maestras que tienen como tema central, El Nacimiento de Cristo.
En el siglo XII en la región italiana de Umbría surge en Asís (naciente) el religioso San Francisco, transformado de muchacho de vida muelle, en un hombre verdaderamente religioso, era  Juan Bernardone, hijo de Pietro y de Pía, rica familia de mercaderes.
Era la Navidad de 1223 cuando Francisco lejos de casa, desea en Greccio experimentar una vivencia sobre las condiciones infrahumanas en que debió nacer Jesús, junto con su amigo Juan Vellita, tuvo la idea de montar un escenario didáctico a lo vivo, para que las gentes humildes pudieran comprender el Nacimiento del Redentor.
Utilizó una gruta y en colaboración de sus frailes y feligreses, “colocaron un niño con sus padres en medio de una mula y de un buey” según relata su biógrafo Tomás de Celano. Era el primer pesebre corpóreo. Francisco al ser un laico, solicitó la dispensa del Papa Honorio III, para la celebración de la misa con la colaboración del obispo Hugolino.
Francisco cantó la Epístola y este acontecimiento marcaría el inicio de esta piadosa costumbre navideña del pesebre, extendiéndose por toda Europa y llegando a su pleno desarrollo durante la segunda mitad del siglo XVII en el Reino de Nápoles.
Un día este hombre que hizo del Misterio invisible de Dios su experiencia cotidiana y sencilla, abismado ante el amor de Dios hecho hombre, pequeño y pobre, quiso dar visibilidad al Misterio y nacieron los pesebres.
Mientras haya tiempo, mientras haya escenario para Dios y su Enviado en el mundo, mientras haya hombre y ante Dios, todo hombre es un pobre, habrá pesebres que nos harán soñar que estamos sin cesar invadidos por el Misterio del amor acuciante de Dios.
Con el tiempo las figuras humanas se sustituyeron por tallas de madera y las figuras de sibilas y de profetas desaparecieron hasta quedar hoy con las que conocemos, pero Francisco de Asís continuará siendo el patrono de nosotros los pesebristas.

Sep 17, 2011

219 - PRIMERA OBRA TEATRAL EN BOGOTA


A finales del siglo XVI época de los descubrimientos y de las fundaciones, Santa Fe del Nuevo Reino de Granada aún no había cumplido cincuenta años de edad y es cuando aparece la primera representación teatral propiamente dicha.
Un buen día de 1583 a partir de la cinco de la tarde, se cierra al tránsito de caballos, carretas y peatones en la esquina del Templo de la Tercera.
Era un verdadero acontecimiento, rompía con la monotonía habitual de la reciente ciudad, irrumpían dos viejos y graciosos chapetones andarines, quienes presentaban sus pasoz y comedias,  unos años después que el sevillano Lope de Rueda  iniciara en los escenarios de España.
Función apoyada por el arzobispo de Bogotá Luis Zapata de Cárdenas, quien había llegado 10 años antes, con  espíritu competente, emprendedor  y entusiasta por la educación y la cultura en el Nuevo Reino, fundando el Colegio Seminario donde estableció la cátedra de Lengua general de Indias de acuerdo al Concilio de Trento.
Fray Luis favorecía las representaciones relacionadas con las gestas históricas de España de las guerras de moros y cristianos, en lugar de tolerar “ceremonias paganas indígenas” hacem0smuchas preguntas sobre el inicio del teatro


¿Cuántos actores forman el grupo?
¿Qué repertorio de obras poseen?
¿Cuáles son sus haberes materiales?
¿Cómo se desplazan de un lugar a otro?
¿Dónde llevan a cabo la representación?
¿Qué beneficio obtienen tras su trabajo?
¿Hay mujeres en la compañía?
¿Con qué comida se sustentan??
¿Dónde duermen??
¿Cuánto tiempo permanecen en los lugares donde actúan?
La presentación autorizada civil y eclesiásticamente tenía relación con la creciente actividad  teatral de la península, que según el número de actores se denominaban unas ocho clases de grupos escénicos  a saber bululú (un solo actor), ñaque (dos actores), gangarilla (tres hombres y un muchacho que hace las veces de dama), cambaleo (una mujer que canta y cinco hombres que lloran), garnacha (compañía de seis hombres, una mujer y un muchacho), bojiganga (grupo de siete hombres, dos mujeres y un muchacho), farándula, (negocio del espectáculo), farsa, auto, pasoz (conjunto de piezas en cómica  prosa), comedia, (evolucionó de mojiganga o textos breves de carácter cómico burlesco y el entremés de origen catalán o pieza cómica en un solo acto en los banquetes cortesanos)  
Este ñaque fue anterior a Lope de Vega y a las famosas obras del Siglo de Oro.
Bajo la llovizna fría de la capital andina, por primera vez eran vistos estos cómicos entrando por el camellón de Las Nieves y cautivando la curiosidad de los transeúntes por su aspecto grotesco y ademanes estrafalarios. Las calles de acceso a una casona cerca a la plaza del Humilladero, fueron cerradas por los guardias coloniales, a fin de impedir la entrada de un número mayor de espectadores.
En dicha época, las casa de los hidalgos (hijos de la riqueza) de los fijosdalgos (hijos de alguien) y de los dueños de solar tenían ciertas características como dos patios, y varias habitaciones para los dueños y para el servicio. El patio principal a manera de plazoleta interior bien decorado con una fuente en el centro,  y macetas de flores, rodeado de columnas que soportaban los corredores de un segundo piso y la pesada techumbre de tejas de barro, servían de palco para unas doscientas personas.
Probablemente en un piso con rústico tablado se hubiese presentado tal obra, similar a los “corrales de comedia peninsulares”, este al parecer fue fabricado cuatro años después de los de  Valladolid y de Madrid.
La casona correspondía en propiedad a don Juan Moscoso,  el evento fue presidido por el Obispo Zapata de Cárdenas quien la dedicó a su vez a los Obispos de Cartagena y Santa Marta,  según las crónicas dicha obra se denominó “Los Alarcos” recibiendo muchas felicitaciones.
Su tema mítico se refería a la última gran batalla ganada por los musulmanes,  en la que el rey Alfonso VIII frente a ese cerro de la provincia de Ciudad Real, perdió el 19 de junio de 1195.
Es posible que la representación tuviese un carácter de tragedia en memoria del constante batallar de los cristianos contra paganos, fuesen moros, judíos  o creyentes de cultos nativos americanos.
Esta pieza cómica fue estudiada en profundidad por Agustín Rojas conocedor al dedillo del mundo de los cómicos, dio una mirada viva y penetrante al interior del teatro de su época.
Los actores en una vida errante expuesta a las inclemencias del tiempo, acudían a recursos, como representar con diferente voz a distintos personajes, adornados con vestuarios y utilería simples que se encerraban en un costal, llevaban pellicos blancos o abrigos de pieles y adornos dorados, barbas, pelucas, bastones o cayados para evocar un rico mundo imaginario.
El escenario con una manta vieja por fondo cubrían el vestuario y, los cantores sin instrumento, interpretaban algún romance antiguo.
En el cambio de siglo, vinieron las primeras comedias y representaciones peninsulares a la vez que se efectuaron las últimas fiestas y ceremonias indígenas del altiplano cundiboyacense.
El sincretismo fue una mezcla posterior con elementos mestizo y mulato en las manifestaciones culturales de las festividades populares como bailes, nacimientos, bodas, entierros, procesiones de semana Santa, fiestas del Corpus Cristi y Navidad en las que se traslucía la memoria atávica de las comunidades indígenas, confundidas con los rituales cristianos y las costumbres impuestas por el español.

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