Jun 9, 2007

90 - DEL HEBREO AL GRIEGO

Hace 24 siglos Alejandro hijo de Filipo el macedonio se creía enviado de dios (Zeus) para ser en beneficio de todos, el organizador y árbitro del universo, reuniendo en un solo cuerpo los elementos procedentes de todas partes, mezclando como en una copa de amistad las existencias, las costumbres, los matrimonios, las maneras de vivir, mandaba a todos que consideraran el mundo entero su patria común y reconocieran en todo hombre virtuoso a un griego y en todo hombre malvado a un bárbaroPlutarco.
La biología humana se expresa en la cultura y esta a su vez, en su lengua caracterizada por su “genio” así comprendemos que los orígenes de cada raza tienen unas condiciones propias de comunicación e interpretación.
El griego es una raza indoeuropea con ancestros en el norte de la India, mientras que la hebrea, la aramea, la cananea, la sirio-babilónica y la árabe son propias del Oriente Próximo como pueblos semíticos y por tanto, obedecen a estructuras mentales diferentes.
Después del arameo desde el siglo VI a.C. idioma comercial y popular en Palestina, a partir de la helenización del siglo III, fue superado por el griego popular o la koiné, que se convirtió rápidamente en la lengua internacional de los pueblos del Oriente Mediterráneo, a medida que se modernizaban las ciudades con instituciones típicas del helenismo, tales como, escuelas, gimnasios, teatros, termas e hipódromos.
Los espíritus cultivados se abren a las ideas de los filósofos griegos y los templos acogen las estatuas de Zeus identificado con el gran dios Baal de los cielos en Siria o de Amón en Egipto.
Más tarde el Imperio romano venció militarmente a Grecia, aunque ésta impuso su gran cultura sobre Roma.
Los caminos y las grandes vías necesarias para el desplazamiento de las legiones, el comercio en el control del gran Imperio desde Inglaterra hasta Oriente Medio, favorece el desplazamiento de las comunidades, los mercaderes, el turismo, las peregrinaciones y el asentamiento especialmente de judíos para formar centros religiosos.
Estas colonias desde hacía unos siete siglos antes de Cristo, formaron la diáspora.
Los cristianos siguiendo las vías romanas hacia estas colonias fueron dispersándose por la cuenca del Mediterráneo para la difusión del Evangelio.
Así el choque cultural semítico con el helenismo (mezcla de egipcio ptolemaico, griego y oriental) va a confrontar el judaísmo originando en Alejandría de Egipto bajo el faraón Ptolomeo II Soter, la traducción de la Torah al griego en las habitaciones de Faro, hoy conocida como La Septuaginta o traducción de los Setenta.
Surgen varios problemas al pasar del hebreo al griego y son necesarias varias transformaciones pues las cosas dichas en hebreo no tienen la misma fuerza cuando se traducen a otra lengua.
La lengua hebraica es concreta, rica en imágenes, con frecuencia simbólica, narra situaciones extraordinarias, con los ruidos (truenos, trompetas) con los colores (blancura, oscuridad) y esas exageraciones propias de la literatura oriental.
Por el contrario la lengua griega es discreta, lógica, abstracta, que define, explica, y razona al nutrirse de ideas.
Como hemos visto en artículos anteriores de esta página aparecen entonces dos visiones diferentes del ser humano:
En la antropología semítica la persona humana es una realidad indivisible donde puede apreciarse: la Nefesh, mal traducida por “alma cuyo significado es garganta, el aliento, la persona viviente, con sus sentimientos, su deseo y su voluntad; el Basar mal traducido por "carne", como toda la persona en cuanto frágil y limitada, marcada por el mal y la muerte.
A diferencia de los animales, el hombre posee la Ruah, el viento, el aliento, el espíritu que le procura la respiración, la vida, la energía y viene de Dios.
En hebreo no existe ninguna palabra para decir “cuerpo” por cuanto es indistinguible lo corporal de lo espiritual.
Por el contrario la antropología griega es de tendencia dualista y opone la materia al espíritu, el cuerpo como soma y el alma como psiqué como escribe el autor de Sabiduría en Sab:8,19-20 “Yo era un niño bueno por naturaleza, que había recibido un alma buena, o más bien siendo bueno, entré en un cuerpo puro”.
Así los griegos no pueden dejar de reír con ironía al oír a Pablo hablar de resurrección del cuerpo en el Areópago Hch: 17,32-33 “Al oír hablar de resurrección de los muertos, unos se burlaron y otros dijeron: ya le oiremos hablar de esto en otra ocasión
Para el griego la muerte libera el alma del cuerpo o soma que es como una tumba sema y este lenguaje desde Platón agrega la inmortalidad del alma y su incorruptibilidad. Sab:3,1-4 “Las almas de los buenos están en manos de Dios y el tormento no las alcanzará…” Sab:2,23 “En verdad Dios creó al hombre para que no muriera y lo hizo a imagen de su propio ser...”
Este lenguaje griego presionará y perturbará el lenguaje hebreo tradicional y más tarde, el de la fe cristiana.
Por lo anterior, la Biblia no debe leerse al pie de la letra o de manera fundamentalista para no violentar el texto y crear errores y hacerle decir lo que nunca quiso expresar como revelación.
Bibliografía:
Biblia de Jerusalem.
Service Biblique Evangile et Vie: Itinerario por el Antiguo Testamento.
Ruiz de la Peña: Imagen de Dios Antropología teológica fundamental.

Jun 4, 2007

89 - ¿QUE ES CRISTIANISMO?


Padre Alvaro Torres Fajardo sacerdote eudista.
¿Eres cristiano, seguidor de Jesucristo?
Te has preguntado alguna vez
¿qué es ser cristiano?
Alguno dirá es creer en Jesucristo como hijo de Dios.
Otro dirá es cumplir unos mandamientos o frecuentar unos sacramentos. Quizás alguno añadirá que es ir a la misa o frecuentar el culto.
Si pensamos que el cristianismo es algo privado que me interesa a mí, quizás también a los míos, y que se encierra en el espacio de mi vida, y que no le interesa al mundo al que pertenezco, andamos equivocados.
El cristianismo es una religión revelada en la historia.
Así se presenta en la Biblia. El que revela es Dios que invita al hombre a participar en un proyecto salvador que cubre todo el tiempo y que interesa a todo hombre y toda mujer.
Algunos dicen que la religión es una búsqueda que el hombre hace de un ser superior y poderoso que puede explicar lo inexplicable para los simples humanos.
Búsqueda en definitiva frustrada.
Puede que así sea de muchas religiones.
Pero el cristianismo es distinto.
En él es Dios quien sale a la búsqueda del hombre para invitarlo a participar de su ser divino como hijo muy amado.
La Biblia nos cuenta la historia apasionante de un hombre antiguo llamado Abrahán. Era un habitante de Mesopotamia unos 1800 años antes de Cristo.
Adoraba a sus propios dioses. Un día Dios le habló y le pidió irse de su tierra y de su casa a correr una aventura que duraría siglos, mucho más allá de su propia persona.
Y él, a los 75 años, sin decir una palabra, ató sus pertenencias, tomó a su esposa y sus bienes, y se fue a lo desconocido, confiando ciegamente en aquel que lo llamó (Génesis 12).
San Pablo, al pensar en su experiencia de fe en Jesucristo, nos dio la clave para entrar en la esencia del cristianismo. En la carta a los Romanos (16,25-27) nos presentó el Misterio, y entendió con esa palabra que Dios tiene un proyecto que mantuvo secreto por siglos, lo reveló en el tiempo por Jesucristo, su hijo hecho hombre, y envió a la Iglesia a anunciarlo a todo el mundo. En la carta a los Efesios (1, 3-14) nos describe ese Misterio por etapas.
Conforme a nuestra manera humana de hablar de Dios presentemos así esas etapas:
1. Dios Padre, Hijo y Espíritu decide comunicar a otros seres creados por él su misterio divino: su vida y su felicidad. La Biblia lo llama proyecto, plan, designio salvador, voluntad salvífica, historia de salvación, y emplea la palabra griega misterio no en el sentido de lo incomprensible sino de lo que pertenece a Dios mismo.
2. Empieza por crear el universo, escenario maravilloso y necesario, para realizar su plan. Sabemos por las ciencias que este universo tuvo comienzo, cualquiera haya sido.
3. En ese universo aparece el hombre por una decisión divina que la Biblia nos cuenta en los 3 primeros capítulos del libro del Génesis.
4. Dios empieza a hacer historia con el hombre al que crea libre, capaz de decir sí o no al plan que Dios le propone. Si dice sí entra en él por la fe, si dice no se aparta de lo que Dios quiere y la Biblia llama a ese rechazo pecado.
5. En la máxima manifestación de ese plan Dios decide entrar él mismo en el mundo, en el tiempo, en la historia y el Hijo de Dios se encarna en la plenitud de los tiempos (Juan 1, 14, Gálatas 4, 4), mediante María virgen (Lucas 1, 26-ss).
6. Jesucristo, Hijo de Dios hecho hombre, anuncia la realización de ese plan (lo llama el Reino), nos revela ese proyecto de amor de Dios al hablarnos de su Padre Dios, realiza ese proyecto a través de acciones que benefician al hombre, y finalmente le da su plena realización a través de su pasión, su muerte y su resurrección.
El lleva consigo en ese misterio al hombre unido a él por el bautismo. Ese es el misterio que rompe la barrera de la muerte y abre el mundo infinito de Dios poniéndolo al alcance del hombre. Sin él, muerto y resucitado, no se hubiera podido dar y el hombre estaría abocado a su máxima frustración: sentir que está hecho para trascender y para vivir más allá de la muerte, y no poder lograrlo.
7. Cristo termina su fase terrena y entra en el misterio de Dios, pero no ya solo sino llevándonos a todos en él. La Iglesia, que es su Cuerpo místico que lo hace presente en el tiempo, tiene como finalidad dar visibilidad en el mundo a ese misterio o plan salvador, anunciando la salvación, viviéndola anticipadamente en los sacramentos, formando a Jesús en el mundo interior de cada hombre.
8. Los destinatarios de ese proyecto son todos los hombres y mujeres de la historia.
Por nuestra condición mortal no alcanzamos a vivir largo tiempo y nuestra experiencia actual del misterio es corta.
Nos toca vivir una duración muy pequeña, un parpadeo, de ese misterio que empezó antes de nosotros y durará después de nosotros.
Pero nuestra misión fundamental en el mundo es darle visibilidad a ese misterio en nuestra vida total, en todas sus implicaciones terrenas, familiares, sociales, de trabajo, de construcción del mundo, y sobre todo por nuestra firme esperanza de ir con Cristo al Padre Dios.
9. Ese misterio tiene un final. Sabemos no solo por la palabra de Dios sino por el mundo científico que este universo es perecedero y un día entrará en el frío total, en el silencio total, en la oscuridad total. La Biblia llama Parusía, presencia de alguien que llega, ese momento. Será el encuentro de Dios con toda su obra: con su creación y con toda la humanidad.
Este es el cristianismo. Maravillosa aventura que vale la pena vivirse, no creada ni imaginada por el hombre, sino por el amor de Dios que quiere comunicarse.

88 - ¿PARA QUE EL ANTIGUO TESTAMENTO?

Muchas personas dentro del cristianismo aprecian en su lectura un mundo desconocido del cual por tradiciones, por las ojeadas bíblicas parciales o las oídas en la Santa Misa, recuerdan algunos pasajes en imágenes literarias.
Desconocen que los escritores de la Biblia hablan en imágenes concretas mientras que nosotros los occidentales desbaratamos en forma analítica los relatos debido a que hablamos en ideas desde nuestro contexto moderno.
Y al no ubicarnos en el tiempo del relato, percibimos algunos de ellos llenos de violencia y de escandalosas historias.
Deducen que es un libro complicado, sólo para especialistas en Biblia y que además es el Libro de los judíos. Ahora, si el cristiano tiene el Nuevo Testamento con los Evangelios,
¿Para qué seguir conservando el Antiguo Testamento?
Jesús no fue cristiano, fue judío y para su época, ya existía la Torah judía, también hacía 250 años en Alejandría de Egipto durante el reinado de los Ptolomeos, la diáspora o colonia judía establecida en esa ciudad, al no recordar el hebreo en ese ambiente helénico pidió al rey-faraón la traducción al griego de la Biblia hebrea, así apareció La Septuaginta o Versión de los LXX.
Jesús estudió las Escrituras desde sus primeros años por la enseñanza de María su madre y de José su padre, al oír las oraciones Quidduhss, el Shimoné Ezre y Shemá Israel todos los días de su vida, éstas le iniciaron en el aprendizaje de la Ley, los Profetas y los Sabios entendiendo y comprendiendo el significado de la Palabra de Dios.
Las frases de la oración, más que las Escrituras, fueron la esencia de su enseñanza para responder a los ataque de los letrados.
Los Salmos fueron su instrumento de oración y de predicación y enseñanza a sus discípulos, lo cual no ha dejado nunca de ser así, en todos los países e idiomas del mundo actual.
El libro de los Salmos está en el centro de la Biblia y es el más voluminoso con 150 salterios.
Así que el Nuevo Testamento se torna incomprensible para quienes no conocen el Antiguo y vemos por ejemplo, en muchos grupos protestantes y católicos interpretar la cosmogonía del tiempo antiguo en forma equívoca, al pensar que el mundo era redondo.
El mundo de los antiguos es plano no redondo, sólo hasta ese movimiento renacentista de grandes pensadores y exploradores de los siglos XIV a XVI, hay certeza que es redondo. Para los escritores bíblicos no se conocía el sur del África, América, Oceanía ni Australia, descubierta hasta hace 200 años. Habrá que recordar a Torricelli, a Colón y a El Cano.
Estas ignoradas circunstancias llevan al público a la fantasía y a la ciencia ficción, llena de incógnitas, de misterios, de adivinanzas que colocan al hombre en un mundo fantástico de códigos y de errores sin percatarse que las culturas antiguas, no gozaban de los números arábicos que conocemos hoy y que son de origen árabe islámico desde el siglo VII d.C.
Así el hombre limitado en el mundo de la interpretación errada, se sitúa lejos de la intención del hagiógrafo cuya meta es dar a conocer el Misterio de Dios, única forma de Revelación.
Finalmente, el mismo Jesús queda desfigurado en el imaginario colectivo al apartarlo de sus raíces cuando se quiere llegar a él sin esa larga preparación que comprende la Historia de Salvación en la Historia de Israel.
Se debe comprender que una larga lectura creyente de la experiencia religiosa de Israel, fundamenta y aclara la vida cristiana.
Bibliografía:
Service Biblique Evangile et Vie: Itinerario por el Antiguo Testamento.

May 17, 2007

87 - ESPIRITU - VIDA - SALVACION

Ruah, Hayah, Yasha, estas palabras extrañas para nosotros y fundamentales para el entendimiento de la Biblia han significado: Espíritu, Vida y Salvación.
El hombre desde el punto de vista antropológico y filosófico es un enigma, (sin llave) mas solo desde una óptica teológica es un misterio (territorio cerrado) susceptible de ser develado, por cuanto “hombre” no tiene definición concreta, siendo un proyecto inconcluso.
Durante la experiencia antes de la muerte, se sucede el más grande de los misterios, la vida. No podemos precisar qué es, pero las Escrituras Bíblicas se esfuerzan en enseñar de una u otra manera, cuales aproximaciones, mediante relecturas desde muchas vivencias y reflexiones, son catequéticamente las que reflejan este misterio.
Soplo se encuentra cerca de 531 veces cuyos significados pueden ser: ser ligero o vaporoso, respirar u oler o también fragancia.
Nosotros los occidentales, suponemos que el espíritu se relaciona con el cerebro y con la inteligencia, más la mentalidad bíblica atribuye a funciones vitales más próximas a la voluntad y a las emociones.
André Myre lo ha traducido por soplo o soplar del viento, Gn:1,2;3,8; Ex:14,21, Sal:1,4; 18,11.43; como la respiración animal, en Gn:7,15; Sal:104,29; o de la respiración humana, en Jue:15,19; Is:42,5; Ecl:12,7; Sal:31,6; 146,4: y finalmente como el aliento de Dios, en Is:30,1; 42,1; 44,3; Ez:36,27; 37,14; 39,29.
En los Salmos, soplo, es la traducción más adecuada que involucra las dimensiones cosmológica y antropológica de la palabra, 15 veces está como soplo y 15 como soplo vital.
Los campesinos de Israel comprenden al salmista cuando escribe, 18,42; el viento que levanta y arrastra el polvo, o 1,4; 83,13; la paja en los graneros al trillar el trigo, o 55,8; 107,25; 148,8; el viento terrible del huracán y de la tempestad, o 135,7 y la brisa bienhechora que acompaña a la lluvia y fecunda la tierra.
La vida humana es de Dios, es el soplo, 104,29; Les retiras el aliento y expiran. Les envías tu aliento y los creas. 78,39; un soplo precioso pero frágil 78,39; No son más que carne, un soplo que se va para no volver.
Allí también se crean los proyectos y se toman las decisiones, 142,4; Expongo ante él mi angustia, mientras me va faltando mi aliento. 31,6; La entrega voluntaria y amorosa de toda la vida en manos de Dios Lc:23,46; En tus manos encomiendo mi espíritu.
Los salmistas desde el Génesis ven en el soplo de Dios, una fuerza que da vida.
Vivir es el acto de construir la vida, Hayah es un dinamismo permanente hasta la muerte que se menciona con varia acepciones como, viviente, ser viviente o vida cerca de 1090 veces en el veterotestamento.
Los antiguos entienden primero en sentido físico con un sentido que favorece el bienestar del individuo y su calidad de vida, siempre relacionada consecuentemente con la fidelidad a los mandamientos y a la palabra de Dios.
En los Salmos se percibe un amor profundo e invencible por la vida, 34,12; ¿Hay alguien que ame la vida y desee días de prosperidad?
La vida es la bendición suprema como el don más deseado y apreciado 21,5-6; Te pidió vida el rey y se la haz concedido, años que se prolongan sin término.
La vida no se abre al individuo solamente, sino se extiende a toda la Creación 150,6; Todo ser que alienta alabe al Señor. Aleluya.
Sin embargo toda esa fascinación ante la vida no impide una enorme sensibilidad ante su carácter trágico.
La vida no se da nunca de ante-mano, no está nunca construida pues ha de conquistarse en ardua lucha, en combate ante el mal, el dolor, la enfermedad, el sufrimiento y la muerte como nos recuerda, 31,10; Mi vida se gasta en el dolor; mis años en los gemidos, u 88,4; Mi alma está colmada de desdichas y mi vida está al borde del abismo (sheol)
Los salmistas y el Qohelet son concientes que más allá de la experiencia individual hay que tener en cuenta un dato universal, inflexible e irreversible: la vida desemboca en la muerte.
Es el misterio de la vida que debe pasar por la muerte, 49,8-10; “Nadie puede salvarse sin dar a Dios un rescate, es tan caro el rescate de la vida, que nunca les bastará para vivir perpetuamente sin bajar a la fosa (sheol)
Los salmistas bajo una seguridad inquebrantable se entregan con confianza al Dios de la vida y de los vivientes, donde el obstáculo supremo de la muerte puede ser superado 30,3; Señor sacaste mi vida del abismo, me hiciste revivir cuando bajaba a la fosa.(sheol)
O en 33,18-19: Los ojos del Señor están puestos en sus fieles, en los que esperan su misericordia, para librar sus vidas de la muerte y reanimarlos en tiempos de hambre.
En 56,13; Libraste mi alma de la muerte, mis pies de la caída; para que camine en presencia de Dios a la luz de la vida. (Vida eterna)
El Dios de los Salmos no es el dios abstracto de los filósofos, sino el Dios vivo y cercano, 42,3; Mi alma se consume y anhela los atrios del Señor, mi corazón y mi carne retozan por el Dios vivo.
Aquí observamos que el salmista no habla de un Dios lejano sino acompañante del hombre y que luego en la literatura de Pablo, ese Dios Trino misericordioso (que siente con sus entrañas) está dentro del templo humano.
Salvación mencionada cerca de 568 veces en el Antiguo Testamento es uno de los verbos más conocidos por lo cristianos en los nombres propios de Josué, Oseas, Isaías y Jesús y en la aclamación Hosanna (da la salvación) Mt:21,9; Sal:118,25.
Yasha` significa ser amplio, largo, espacioso, lo opuesto a opresión o estrechez o angustia en el sentido latino de la palabra. Llegó a significar, soltar las amarras, hacer espacioso, liberar, sacar de la cárcel.
La liberación y la salvación se ven como la apertura de un espacio para quien estaba encerrado en la cárcel, 18,19; Me sacó a la libertad; me salvó porque me amaba. El 118,5; En mi angustia llamé al Señor el me escuchó y me dio libertad.
Es de notar que en el Antiguo Testamento la palabra salvación no tiene la connotación espiritual que tomará en el Nuevo Testamento como, perdón de los pecados, liberación del poder del pecado y de Satán el adversario.
Tiene un sentido de liberación de un peligro concreto, de una catástrofe o de un enemigo preciso y visible, encontrándose en un contexto militar como en el libro de los Jueces en que recibe el sentido de victoria.
En los Salmos, Dios libra al hombre del peligro, del enemigo de la agresión corporal o de la angustia, 7,2; Líbrame de mis perseguidores y sálvame. 22,22; Líbrame de las fauces del león; a este pobre, de los cuernos del toro. Como triunfo en, 20,6-7.10; Da victoria al rey.
Al volver del destierro babilónico la salvación toma el carácter de reconstrucción y reagrupación, 69,36; El señor salvará a Sión, reconstruirá las ciudades de Judá.
Finalmente un salmo que recuerda la escuela deuteronomista con Jeremías, toma un significado de interioridad 51,14; Devuélveme la alegría de tu salvación.
Debemos leer las Sagradas Escrituras con un corazón limpio invadido por el Espíritu de Dios y con la mente atemporal, con el tiempo necesario para lograr recoger su mensaje, hoy difícil para nuestra mentalidad occidental.
Bibliografía:
Présvot Jean Pierre: Diccionario de los Salmos.
Gabner Haider: Vocabulario práctico de la Biblia.
Biblia de Jerusalem

May 9, 2007

86 - EL LENGUAJE DE JESUS

Hoy día con las modalidades del cine, la televisión y de las modernas técnicas como las verdaderas mega comunicaciones, devoramos los temas visuales con guiones mal elaborados o quizá mal intencionados, sin pensar en el mínimo sentido crítico de estos.
Las escenografías son excelentes, agraciadas con unos elementos muy semíticos y helenísticos y actores posesionados de sus papeles, pero sus libretos no dan crédito de originalidad bíblica.
Esto en una sociedad fast, ligth, metal music y vértigo con una vida ocupada por la prisa y con una pereza intelectual hacia la lectura y la cultura, absorbemos todo lo que vemos y oimos.
Así, no nos paramos a pensar si lo que nos presentan las grandes cadenas internacionales de televisión y los grandes estudios de cine, son honestos con una sociedad, ignorante de la historia y de las culturas de la cuenca mediterránea.
Vemos en las cintas, diálogos entre hebreos, arameos, griegos y latinos, con una fluidez asombrosa de carácter doméstico.
Por supuesto damos por entendido lo que por ligereza y falta de esfuerzo “aprendimos” es cierto categóricamente.
No conocemos la geografía de la región israelita o judía, ignoramos que es un pequeño corredor a manera de franja de tránsito de tres continentes, que en época antigua era invadido y utilizado en los expansionismos militares y políticos, como comerciales (parte de la ruta de la seda) entre, África, Asia y Europa.
¿Qué idiomas se conocían allí?
Los idiomas semíticos, derivados del fenicio, cananeo, hebreo, nabateo, arameo, sirio-babilónico, árabe y los de los imperios hitita, los idiomas mesopotámicos y los del país de los faraones.
Israel era un pequeño pueblo de nómadas que luego se asentaron, formando dos sociedades, una ganadera de pequeños animales como cabras y ovejas, y otra agrícola productora de cereales, aceite y vino.
El pueblo de Israel en principio habla un idioma hebreo arcaico que se va perfeccionando a medida que el culto se organiza y así se van a escribir la mayoría de los textos del Antiguo Testamento.
Las invasiones mesopotámicas de Asiria, de Babilonia y de Persia desde los siglos VIII a IV a.C. van a producir una inflexión histórica en el idioma.
Los desplazamientos, las destrucciones y las deportaciones van a colocar al pueblo en condiciones de pérdida de sus elementos de pertenencia, asumiendo culturas e idiomas extraños.
El akadio antiguo como lengua comercial sería sustituido por el arameo que iría a convertirse en el idioma popular.
El exilio babilónico originó la escritura del Pentateuco, el hebreo se va perdiendo como lengua popular, quedará como la lengua sagrada y pasará a la práctica cultual evolucionando hacia el hebreo mísnico de tal suerte que los textos sagrados suenan arcaicos. Bajo dominio persa por el 445 a.C. Nehemías se queja de los matrimonios mixtos que ya no saben hablar el hebreo, en este segmento Neh:8,1-11 “Esdras de pie acompañado por varias personalidades, lee ante el pueblo El libro de la Ley, y con el concurso de varios levitas Matatías, Sema, Ananías, Urías, Hilcias y Maasías explican el contenido de la ley”. No existía el megáfono o el alta-voz por lo que los delegados se distribuían entre la multitud para leer y explicar los pasajes de la Torah.
Hay una larga época postexílica de un bilingüismo hebreo y arameo y éste último se convertirá en el nuevo idioma popular de los judíos.
Alejandro Magno al vencer a los persas, toma todo el mundo antiguo e introduce el griego especialmente la Koiné o idioma popular, como una tercera lengua.
En Alejandría bajo el reinado de los Ptolomeos los judíos de la diáspora en el siglo II a.C. solicitan la traducción de la Torah al griego, obra que se llamará la Septuaginta o de los LXX, pues ya no recuerdan ni practican el hebreo.
En Palestina debe leerse Las Escrituras en hebreo y mediante un traductor poder expresar en arameo a los fieles el contenido de éstas; así nacen los Tárgum en este idioma, para explicar, actualizar y dar sentido ortodoxo a las mismas.
No hay consenso en cuanto a qué idiomas se hablaban en tiempos de Jesús, pero da la impresión que en la región de la Tierra Santa prevalece la idea de que era trilingüe, como atestiguan los textos del Mar Muerto en Qumram y en obras religiosas, bíblicas y profanas.
Es importante recordar que cerca del 2% de la gente sabía escribir y leer a título de especialistas, escribas y personas de la corte y del Templo, motivo que acredita la idea del estilo de predicación con ejemplos sencillos o parábolas.
El arameo era la lengua materna de la mayor parte de la población.
En la Galilea (tierra de gentiles) al norte, el griego popular era más hablado y es posible que Jesús, los apóstoles y discípulos lo conocieran al estár cerca de la Decápolis.
Fuera de estas consideraciones lingüísticas la mentalidad dificulta nuestro entendimiento de las Escrituras, pues nuestro pensamiento occidental es analítico, despedazamos la idea y el de ellos es concreto. Hay que tener sumo cuidado en la lectura bíblica, abrir el entendimiento recibiendo al Espíritu Santo para que nos ilumine y podamos discernir al recibir el mensaje sagrado.
Bibliografía:
Antonio Rodríguez Carmona: El Tárgum.
Domingo León Muñoz: La literatura intertestamentaria.

Apr 28, 2007

85 - DESCENDIO AL SHEOL

SHEOL - HADES - INFIERNO
Después de los relatos de Creación vemos en Gn:3-11 una historia de perdición que crece progresivamente sin medida ni limite, desde el pecado original hasta la torre de Babel.
Los hombres como hoy, van probando toda suerte de maldades sin llegar a la saciedad, esto lo observamos en Gn:6,5 “todos los pensamientos que ideaba su corazón era puro mal de continuo” y no se produce un cambio hasta la salvación de Abraham, que es limitada.
Luego los personajes bíblicos interpretan muchos episodios donde las calamidades y las tragedias como las exclusiones de algunos, muestran la maquinaria humana de perdición, Gn:27; Os:12,4; pero Dios transforma dicho desorden en Salvación G:50,20.
A través del desierto el pueblo debe experimentar, si es digno de bendición o de maldición Dt:30,15-20.
El autor del Deuteronomio deduce que el pueblo ya ha elegido la infidelidad y la desobediencia a Jahvé y por tanto le ha acarreado la perdición y el destierro.
Isaías y Jeremías tienen esa misma convicción, por lo cual sólo pueden anunciar la perdición inevitable y el Juicio de Dios como el Día de Jahvé. Jer:28,8-ss; Os:4,1-14; Jer:11,11-ss.
En este contexto el Deuteroisaías llega a decir que "Jahvé crea por igual, Luz y Tinieblas, Salvación y Perdición" Is:45,7.
La persona con toda desgracia, enfermedad o agobio es acercada a la esfera de la muerte, que a manera de fiera depredadora abre sus fauces devoradoras.
Dios también es Señor de la muerte.
El judaísmo tardío después del destierro, modificó estos conceptos con ideas iranias o mesopotámicas de la resurrección de los muertos.
El infierno es ahora el lugar de castigo de los que resucitados allí, ante el juicio del final de los tiempos fueron condenados al tormento eterno de las tinieblas y del fuego abrazador
Aquí carece de interés la decisiva concepción espacial y el lugar se sitúa siempre debajo de la tierra.
DIOS HADES DEL INFRAMUNDO GRIEGO
En los diálogos de Platón, Critón dice a Sócrates, si puede cambiar su decisión antes de bajar al Hades.
La cultura grecoromana concideró el mundo subterráneo de la muerte como un país, era el Averno, al cual bajaban los difuntos que debían pasar por muchas aventuras como relata Publio Virgilo Marrón en su epopeya de La Eneida (libro VI) del último tercio del siglo I a.C. por encargo de Cesar Augusto.
El elemento definitivo será la caída y ya no habrá ni siquiera arrepentimiento bajo el poder de la muerte que es excluyente de la Presencia o Gloria de Dios.
El Seno de Abraham es la interioridad donde los justos yacen después de la muerte.
El Salmo 14 repetido en el 53, describe la perversión del hombre que aún hoy se exhibe con gran demostración.
"Los necios piensan que no hay Dios, todos se han pervertido; han hecho cosas malvadas; no hay nadie que haga lo bueno.
Desde el cielo Dios mira a los hombres para ver si hay alguien con entendimiento, alguien que busque a Dios.
Pero todos se han desviado, todos por igual se han perdido.
Ya no hay quien haga lo bueno
No hay ni siquiera uno.
No tienen entendimiento los malechores, los que se comen a mi pueblo como quien come pan, los que no invocan el nombre de Dios. Aunque no haya razón para temblar, ellos temblarán de miedo, porque Dios esparce los huesos del enemigo,
Quedarán en ridículo, porque Dios los rechaza
"
La idea de infierno escrita en el Nuevo Testamento da por superada la concepción veterotestamentaria del mero lugar o foso, en Jn:13,25 lo presenta como la imagen de un puesto honorífico en las comidas hospitalarias.
La patrística concibe al Seno de Abraham como el lugar asignado a los justos en el mundo subterráneo del Sheol que en el orbe oriental y en el Antiguo Testamento, significaba el lugar de los muertos situado en lo profundo, bajo la superficie terrestre como una ciudad con puertas citada en Sal:9,13; Is:38,10 compuesto por el rey Ezequías una vez curó de su enfermedad, y con cerrojos Jon:2,6 o como las fauces de la tierra insaciable Num:16,30-ss.
Es el Reino de los muertos.
El sepulcro vacío es sólo un dato adicional del kerigma de la Resurrección de Jesús quien bajó a los infiernos y al "tercer día subió a los cielos" momento o kairos de la acción inmediata de Dios.
El cristianismo firme en la promesa de salvación, renueva su amenaza de perdición, Mateo en el Sermón de la montaña de Jesús junto con las Bienaventuranzas y los “Ayes” y, posteriormente Pablo y Juan indican que incredulidad es perdición.

Apr 19, 2007

84 - PASCUA - PESAJ

A través de la historia veterotestamentaria esta fiesta ha experimentado una variada evolución tanto ritual como interpretativa en su sentido; originada en la vida nómada de las tribus pastoriles, consistía en celebrar una comida a partir del plenilunio o luna llena del equinoccio de primavera.
Para ello el animal debía ser seleccionado, nacido de la primera cría de primavera del año anterior, no podía presentar enfermedad o hueso roto alguno, podían ser corderos o cabritos Ex:12,5 u ovejas y novillos Dt:16,2.
La tarde del 14 de Nisan las familias venían con un cordero para inmolarlo, se ponían en fila ante los sacerdotes para recoger la sangre y llevarla a casa, pero el insuficiente espacio del atrio de los israelitas en el Templo, exigía asistir a uno de los tres oficios.
Cantaban el gran Hillel de los Salmos 113 a 118.
Sacrificado en la tarde, asado en el fuego, comido con pan sin levadura y hierbas amargas como ensalada distinta, propia de las estepas de una región árida semidesértica, era consumido en el círculo de creyentes hasta pasada la media noche.
Las vestiduras de los celebrantes solían ser una túnica de seda ceñida con un cinturón, sandalias y vara de pastor como quien se prepara para una larga marcha.
Sacrificado el animal se marcaba con su sangre, las jambas o marcos de las puertas y sus dinteles para protegerse contra el “destructor
Desde los más antiguos documentos bíblicos se relacionó con la salida de Egipto Ex:12,21-27 que es un memorial de acción sacra de la intervención de Jahvé.
Estos elementos se reinterpretaron y ya en Canaán, el pueblo adoptando la vida agrícola sedentaria, la asoció a la fiesta de los ácimos de una semana de duración.
Después del exilio babilónico, siguió en vigor la centralización del culto que Josías unos doscientos años atrás había ordenado, celebrándola en el santuario de Jerusalém.
Israel la celebró como el único recuerdo de los grandes acontecimientos fundadores y liberadores: la Creación del mundo, la realización de la promesa de descendencia a Abraham, la liberación de Egipto y la futura liberación mesiánica (tomado del Talmud del Exodo)
Así la fiesta de la Pascua en Israel tomó carácter de banquete sagrado con el sacrificio del cordero pascual en el Templo.
En época neotestamentaria el ritual era similar a la forma como Jesús lo celebró en la Última Cena, vino, oración, lectura y comida, en un orden perfectamente determinado.
Jesús convierte este ritual en la Pascua de la Nueva Alianza y la iglesia primitiva lo celebró como memorial de la acción salvífica de Dios en Jesucristo.
Hay una continuidad histórica y religiosa entre la Pascua judía y la cristiana.
Cristo murió el primer día de la fiesta judía de la Pascua, que celebra la liberación por mano de Dios del pueblo judío de la esclavitud de Egipto.
Tiene un profundo simbolismo, pues la muerte de Jesucristo cumple la Antigua Ley en lo referente al cordero pascual que los judíos comen la noche víspera del 14 de Nisan.
Cristo es inmolado el mismo día de Pascua judía.
Jesús se convierte en el Cordero Pascual que nos libera del pecado.
Nuestra pascua, como la judía recuerda el paso de Israel por el Mar Rojo (mar simboliza vida y muerte), el cordero pascual, la columna de fuego guía de Israel, etc. Éxodo 14.5-30.
Ahora tiene un significado más completo.
Los primeros cristianos de origen judío celebraron la Pascua relacionando a Jesús como el “Cordero de Dios (Agnus Dei), que quita los pecados del mundo” y por el siglo II acudían unas tres mil personas a las Fiestas del paso y vivían una gran confusión sobre cuándo debía celebrarse la Pascua cristiana o de la Resurrección de Jesús de Nazareth.
Habían surgido numerosas interpretaciones y grupos de fieles utilizando cálculos propios.
Con el Concilio de Arlés en 314 se obligaba a toda la cristiandad a celebrarla el mismo día, fecha que debió ser fijada por el Papa enviando comunicaciones epistolares a todas las iglesias del mundo con las instrucciones necesarias, dando solución definitiva a esta situación.
Bajo el emperador Constantino se celebró el Concilio de Nicea de 325 en que el cristianismo transformó la celebración de la Pascua judía en la fiesta de la Resurrección de Jesús de Nazareth.
Los judíos por su parte continúan celebrando la Pascua al estilo del Éxodo.
Esta fiesta determina el calendario móvil de otras celebraciones: la Ascensión de Jesús al cielo 40 días después y Pentecostés 10 días luego de ésta.
La Semana Santa, anterior a la Pascua de Resurrección, comienza con el Domingo de Ramos que evoca la entrada triunfal de Jesús en Jerusalem, al estilo de David.
La fecha de celebración varía entre marzo 22 y abril 25 por que tiene lugar el domingo siguiente a la primera luna llena de primavera del hemisferio norte.
Existe una fórmula que permite su cálculo, dentro de ciertas normas:
- La Pascua deberá caer en domingo y ser el siguiente al plenilunio pascual, la primera luna llena de la primavera boreal.
- No debe coincidir con la Pascua Judía sino se trasladará al domingo siguiente.
- La luna pascual es aquella cuyo plenilunio tiene lugar en el equinoccio primaveral (vernal) del hemisferio norte (de otoño en el sur) o inmediatamente después; este equinoccio tiene lugar el 21 de marzo.
- Se denomina Epacta del año a la edad lunar necesaria para este cálculo pues el año solar le excede en días.
Se toma el ciclo lunar sobre el estado en que se encuentre la luna a la fecha del 1 de enero, y este número varía entre 0 y 29, como es lógico. Este cálculo es muy complejo y difícil de entender pero a manera de información en términos astronómicos el equinoccio puede tener lugar el 20 ó 19 de marzo, si bien en el calendario gregoriano se establecen unas fechas astronómicas, la Pascua de Resurrección no puede ser antes del 22 de marzo (en caso de que el 21 y plenilunio fuese sábado), y tampoco puede ser más tarde del 25 de abril (suponiendo que el 21 de marzo fuese el día siguiente al plenilunio; habría que esperar una lunación completa de 29 días para llegar al siguiente plenilunio, el 18 de abril. Si cayese en domingo, habría que desplazar la Pascua una semana más para evitar la coincidencia con la Pascua judía, quedando el 25 de abril)
Si bien durante el Renacimiento se extrajeron tablas de cálculo para la Pascua en función del Número de Oro y otras más complejas, hoy en día la técnica más sencilla de calcular esta fecha es mediante la fórmula desarrollada por el matemático Gauss.
Hay 5 variables, a, b, c, d, y e, además de dos constantes M y N, que para los años comprendidos entre 1900 y 2100 tomen los valores 24 y 5 respectivamente. Llamaremos A al año del que queremos calcular la Pascua....... perdonen esta exagerada descripción Hoy existe este calendario.
La pascua católica es la piedra angular de nuestra fe, solemniza la Resurrección del Cordero Inmolado.
Jesucristo, representa la victoria de Jesús en la Cruz sobre el mal que esclaviza al hombre, dándole una vida nueva.
Es la fiesta principal y más antigua de los cristianos y está en el corazón del año litúrgico, León I la llamó la fiesta mayor (festum festorum), y dice que "la Navidad se celebra en preparación para la Pascua" (Sermón XII en Exodum)
Cuna – Sepulcro.
El nombre de Pascua se da a otras celebraciones cristianas como Navidad o nacimiento de Jesús, también en el Pentecostés o venida del Espíritu Santo.
La Navidad es la puerta mágica y maravillosa que da paso “pascua” al camino de la Pascua de Resurrección en la Semana Santa.
Bibliografía:
Ch- Saulnier - B. Rolland: Palestina en tiempos de Jesús.
Gabner Haider: Vocabulario práctico de la Biblia.
Biblia de Jerusalem.

Apr 15, 2007

83 - JESUS HISTORICO


Hoy nuestra mentalidad no soporta el cambio de las imágenes preconcebidas, especialmente por algunas tradiciones religiosas, y creemos que aquellas nos HOMBRE JUDIO SIGLO Imanifiestan a manera de retratos, las legítimas fisonomías con que podemos manejar subjetivamente las escenas bíblicas. Desde las primeras comunidades cristianas hubo esta inquietud y se tomaron copias de varios rostros clásicos para identificar a Jesús de Nazareth.
En el templo de Cencreas cerca del doble puerto griego de Corinto, existió un vitral con la imagen de un hombre sobrio y sensato, posiblemente representando a Homero; de otra parte, las esculturas de Alejandro Magno hechas por la escuela de Praxíteles, sirvieron de modelos para tomar sus características y colocarlas a los rostros de Jesús.
La comunidad primitiva pensó que su apariencia debería ser fea, recordando las narraciones del siervo sufriente del Deutero-Isaías 53 pero a la vez, haciendo una reflexión al imaginar si María su Madre, fue una mujer bella, él debió ser un hombre joven y atractivo, pues se consideraba que su supuesta fealdad produciría rechazo, espantando y alejando a sus oyentes. Esto no podría armonizar con su corazón, maravillosa interioridad del maestro. Posteriormente en las múltiples inculturaciones del cristianismo, los artistas han sido responsables de pintar la imagen de Jesús con las características particulares de cada raza.
Después de dos siglos de maratón investigativa no se sabe en qué punto se está.
Una primera reflexión es que Jesús el Cristo, no se presta a ninguna forma de manipulación, sea filosófica o histórica.
Las Escrituras deben entenderse en el mismo espíritu en que se escribieron, como palabra divina en lenguaje humano, considerando que no se puede acercar a la revelación sin pasar por la puerta del lenguaje y de la historia para llegar más allá del umbral y entrar en contacto con el misterio humano y divino del Cristo.
Comprender que no se puede aproximar al Cristo de la fe desde otra perspectiva que no sea la del Jesús Histórico.
Los católicos tradicionalmente hemos rechazado una comprension de la fe, desde la "sola Escritura", encontrando una mejor visión al unirla orgánicamente a la Tradición.
Para el católico la completa realidad de Jesús le llega por varios canales: Escritura, Sacramentos, Patrística, Teólogos medievales y modernos, Magisterio de los Papas y de los Obispos y la experiencia contemporánea.
Mi fe en Cristo no puede surgir o decaer de si puedo o no puedo conocer aspectos acerca de Jesús de Nazareth por medio de la moderna investigación histórica.
El Jesús de la historia que podemos esbozar, es a lo sumo, una reconstrucción fragmentaria, hipotética y cambiable, que no es el objeto de la fe y de la predicaciòn de la Iglesia.
Queda hoy día por colocar en correlación las imágenes de Jesús surgidas de aquellas reconstrucciones históricas y las afirmaciones de fe.
El Jesús de la Historia es un personaje que permanece abierto a la investigación empírica de cada uno y de todos los investigadores.
La Resurreción por su misma naturaleza aunque es real, queda por fuera de estudio al no ser un acontecimiento temporo-espacial.
Es comprobable por el creyente y el no creyente, ya que existe una hermenéutica de la crencia y una hermenéutica de la increncia.
Jesús con un ministerio de cerca a dos o tres años, atrajo y encolerizó a sus contemporáneos, hipnotizó y enajenó al mundo antiguo y desde luego desencadenó un movimiento que ha cambiado la historia.
Bibliografía:
Del Agua Pérez Agustín: Jesús histórico y Cristo de la fe.
Meier J. P.: Un judío marginal.

Apr 14, 2007

82 - REINO DE DIOS

¿Qué es Reino de Dios?
Los judíos creyendo una irreverencia, evitaban nombrar a Jahvé-Dios, pues consideraban que nombrar a un ser viviente es dominarlo y el hombre en su miseria y finitud, jamás podría hacerlo.
El Antiguo Testamento en sus 47 libros con sus 1088 capítulos no menciona Reino de Dios sino sólo una vez:
Sab:10,10 "Ella (la Sabiduría) al justo (Jacob) que huía de la cólera de su hermano (Esaú) le guió por caminos rectos, le mostró el Reino de Dios y le dió conocimientos de cosas santas"
El texto de la Sabiduría suele fecharse escrito bajo el imperio romano en época de Augusto, segunda mitad del siglo I a.C. en el cual nació Jesús.
Las Escrituras mencionan al rey o su soberanía, pero es probable que Jesús como buen judío prefiriera nombrar Reino de los cielos y no Reino de Dios.
Desde la linguística y la gramática ambas expresiones deben entenderse como genitivo explicativo y no como genitivo objetivo lo cual quiere significar que Dios no tiene Reino, este concepto es una metáfora para designar a Dios.
Dios es un Reino, es un atributo aplicado a Dios y es visto desde la categoría de Reino, significa Dios mismo en cuanto Dios ejerce su soberanía sobre el mundo.
Los textos cristianos son 27 y contienen 289 capítulos.
La aparición del concepto de Reino en el Nuevo Testamento se concentra en los evangelios sinópticos: en Marcos 20 veces, en Mateo 55 veces y en Lucas 46 veces, en los otros libros 41 veces.
La comunidad cristiana primitiva dejará de utilizar este concepto ya que Jesús el predicador sobre la proximidad del Reino, se convertirá en predicado como el Salvador.
Jesús como realización anticipada del Reino.
En el Nuevo Testamento no se encuentra una definición de Reino pues Jesús consideró que de la tradición veterotestamentaria los oyentes conocían bien su significado.
La expresión "el Reino de Dios está cerca" se traduce por "Pronto Dios ejercerá su soberanía sobre el mundo" y esto implica que:
1- Surge una nueva forma de relación entre los hombres y Dios que se inaugura por el perdón de los pecados por parte de Dios; la transgresión o pecado (apartarse del Plan de Dios) impide una buena relación.
Dios no es soberano de hombres pecadores.
2- La primera situación superada mediante el perdón de Dios con paz y amistad con los hombres, exige la continuidad de dicha relación mediante el cumplimiento de los mandamientos de la Alianza es decir la justicia.
3- Por último existe la relación entre los hombres y la Creación (Orden) donde estos vivirán reconciliados con ella.
Apocalipsis de Juan:15,25,8 "No habrá muerte ni pena ni llanto ni dolor" porque el mundo viejo ya ha pasado, si esto ocurre no habrá llegado a plenitud la soberabía de Dios.
Estas tres dimensiones van unidas de tal suerte que no puede darse una si no se dan las otras dos.
En el clima apocalíptico del judaísmo del siglo I, el anuncio de la cercanía o proximidad de ese Reino de Dios no suponía una gran originalidad.
En Hechos 5,36,37 se cita a otros anunciantes carismáticos del Reino como Teudas y Judas Galileo quienes murieron, el primero como cosecuencia del reclamo de Pedro y el segundo en lucha militar.
En el año 131 d.C. Rabí Aquibá proclamó a Bar Kosiba y cambió su nombre a Bar Kokeba o "hijo de la estrella" como mesías, pero ante su fracaso revolucionario contra los romanos lo llamaron BarKozeba "hijo de la mentira o embaucador"
La soberanía de Dios en la tradición judía sólo puede ser ejercida por Dios Padre o por su ungido, su Mesías.
El Reino de Dios que anuncia Jesús se recibe como un don gratuito y no se consigue mediante actuación humana. Dios pone en marcha su soberanía.
Jesús se separa de otros mesías de su época.
- Los fariseos lo alcanzarían cumpliendo la Ley de Moisés y el ejercicio de las obras de misericordia.
- Los esenios mediante el radicalismo moral y la pureza cultual.
- Los zelotas a través de la resistencia política y la lucha armada.
- Los saduceos en su concepción política-religiosa, donde no tenían cabida las expectativas mesiánicas.
Bibliografía:
Biblia de Jerusalem
José Ramón Busto Saiz : El mensaje de Jesús: forma y contenido.

Apr 13, 2007

81 - ASCENSION


Olvidamos que en el imaginario de la sociedad griega, permanece la mitología del padre Zeus y sus otros dioses habitando en el cielo.
Lucas es griego y escribe en griego para las comunidades griegas o helénicas de la cuenca oriental del Mediterráneo.
Es posible que utilizara este escenario como herramienta literaria para hacer comprender el mensaje.
Hoy erróneamente, entendemos la ascensión de Jesús a la manera de un viaje espacial visible, anulando la significación del término utilizado por el escritor sagrado como Exaltación.
Por supuesto es diferente de un viaje interplanetario como decía el astronauta ruso Yuri Gagarin “No veo en el espacio a Dios ni a los ángeles”.
El escritor lucano dice en 24:50-52 “Luego Jesús los llevó fuera de la ciudad hasta Betania y alzando las manos los bendijo. Y mientras los bendecía, se apartó de ellos y fue llevado al cielo
Y el libro de los Hechos 1,9 dice “Dicho esto mientras ellos le estaban mirando, Jesús fue llevado y una nube le envolvió y no le volvieron a ver. Y mientras miraban cómo subía Jesús al cielo, dos hombres vestidos de blanco (sin alas) se aparecen junto a ellos y les dicen: Galileos, por qué se han quedado mirando al cielo? ”
Lucas intenta sensibilizar la fe pascual fundamentada en las apariciones del Resucitado, mediante motivos bíblicos y medios estilísticos como: gestos, bendiciones, nubes y explicaciones angelicales.
La exaltación de Jesús a la Gloria de Dios acontecida en la ascensión describe un acontecimiento real, total y sobrenatural que se narra de una manera objetiva empleando la nube como realidad visible de la presencia de la Gloria de Dios.
La mención de los cuarenta días que significa tiempo suficiente, no alude a la resurrección que es inmediata a la muerte como un mismo fenómeno, sino al largo tiempo que experimentaron los apóstoles para conocer la realidad de la Resurrección, razón por la que estos testimonios tienen validez.
El escenario angelical sirve para dar una interpretación del suceso misterioso según el cual la exaltación de Jesús garantiza su poderosa nueva venida.
Hay que comprender que se trata de un lenguaje que va más allá de la simple narración y rechaza la esperanza de una venida próxima inmediata, todavía predominante en época de Lucas dentro de la mentalidad cristiana primitiva.
En lugar de tener la mirada fija en Jesucristo que ha de venir, lo que se pide es dar testimonio del Resucitado.
La presencia de Jesús de Nazareth terreno, ha llegado a su final y comienza el tiempo de su presencia invisible en la Iglesia.
En este momento nos trasladamos a otra dimensión, la del Resucitado, y nos preguntamos bajo una profunda reflexión:
¿Cómo entender esto?
¿Cómo se vive como resucitado y qué es lo nuevo?
¿Qué sintió Jesús por sus discípulos y qué esperamos de ellos?
¿Cómo se esperaba que ellos actuaran?
¿Por qué te fuiste? se preguntarían, ¿no sería mejor que te hubieras quedado?
¿Qué hace tu naturaleza humana en la Trinidad?
Ante este momento de confusión y este cúmulo de cuestiones, tal como antes, debemos dejarnos deslumbrar y fascinar por la acción de Dios en la vida de su Hijo que se encarnó, vivió, padeció, murió (pesebre-cuna-sepulcro) y resucitó por toda la humanidad y ahora regresa al Padre.
Desde la Lectio Divina, mencionemos esta oración:
Señor, te has ido y te has quedado.
Te has ido para estar siempre con nosotros.
Te has ido para que asumiéramos la responsabilidad de construir tu Reino.
Ahora debemos ser testigos anunciadores de ti.
Testigos de tu vida, de tu palabra, de tus obras.
Debemos hacerte presente, ya no tú sólo sino por medio nuestro.
Te has ido para actuar por medio de cada uno de nosotros.
Te has ido pero continuarás con nosotros.
Bibliografía:
Grabner Haider: Vocabulario práctico de la Biblia
Jesús Antonio Weissensee H.: Lectio Divina- Hechos de los Apóstoles.

Apr 10, 2007

80 - LAS APARICIONES

Son el fundamento y el complemento del episodio de la tumba vacía, esto constituyen una segunda parte de la investigación sobre la resurrección de Jesús.
Se debe dejar a un lado todo lo que evoque fantasma, ultratumba y demás circunstancias parecidas.
Jesús se aparece según los evangelios a determinadas personas y surgen otras preguntas,
¿se trata de una histeria colectiva?
¿Es sólo la expresión del deseo subjetivo de una o varias personas?
Recordar que las características particulares de cada relato están condicionadas por la intención teológica de cada escuela evangélica, pero uniformemente se está presentando una catequesis pascual eucarística como una nueva presencia del Resucitado en medio de sus discípulos.
Se intenta subrayar la realidad de la resurrección enfatizando elementos físicos, traspasar materiales sólidos como paredes o puertas cerradas y afirmar que come.
Los relatos se agrupan en pocos bloques:
- Relato de aparición a María Magdalena Jn:20,1
- Relato de aparición a las otras mujeres incluyendo a Magdalena Mt:28,1
- Relato de aparición a dos discípulos en el camino a Emaús Lc:24,13-ss
- Relato de aparición colectiva a los discípulos que van a la misión universal.
Estos relatos intentan conducir al lector a la realidad de la Resurrección, subrayando con gran interés que la existencia de Jesús es radicalmente nueva y diferente.
La vivencia en las personas a quienes Jesús se aparece, tardan en reconocerle y darse cuenta que es él, no existe el miedo ni el temor, y, la duda está ausente, sólo al entrar en la dimensión de Resucitado se produce en ellos la alegría y la paz.
En una visión panorámica y cronológica de los relatos, la primera figura, María Magdalena cede su importancia ante la del grupo de discípulos, quienes pasan a ocupar un primer plano, que por la tradición ellos serán los primeros que deben dar testimonio de la Resurrección.
El significado de las apariciones amerita saber que tienen un contenido objetivo, narrado en lo que realmente sucedió y otro subjetivo, donde los protagonistas han expresado lo que dicen haber conocido.
1- Vale decir que los testigos cualificados son aquellos que tuvieron una cercana intimidad con el maestro y un trato especial con él a través de su existencia terrena. Luego las mujeres y los demás discípulos pasan a un segundo plano.
2- Los relatos quieren expresar la realidad de este acontecimiento apelando a los elementos físicos, que no ocultan la incompatibilidad con esa nueva dimensión existencial de Jesús.
3- Manifiestan que Jesús está vivo en medio de sus seguidores y que su anterior presencia terrena está sustituida por otra muy diferente pero no menos real.
4- El Resucitado que dibujan en estas narraciones induce al lector a contemplar a Jesús en otra nueva dimensión de su existencia, pero es el mismo que había sido crucificado, el mismo que habían escuchado en sus enseñanzas y el mismo que habían abandonado a su terrible suerte, pero que ahora se presenta sin reproches ni rechazo, entendiendo que su vida terrena tenía un sentido profundo que se revela desde esta nueva existencia.
Bibliografía:
Biblia de Jerusalem.
Bravo Aragón José María Los testimonios de la resurrección de Jesús.

Apr 8, 2007

79 - LA TUMBA VACIA

Después de la muerte por crucifixión de Jesús, su cadáver fue colocado en una cripta nueva de propiedad de José de Arimatéa, su amigo y miembro del Sanedrín y al “tercer día” (acción inmediata de Dios) las mujeres miróforas fueron allí para embalsamarle pero no le encontraron.
Los evangelios como tetra-tradición, Mc 16:4-8; Mt:28,1-10; Lc:24,1-12; Jn:20,1-10 narran el episodio de la tumba vacía.
Este episodio se ha estudiado exhaustivamente a pesar de quienes ven dicha tarea abocada al fracaso, sin embargo, es posible acercarse tímidamente en búsqueda de una comprensión del elemento central de la fe cristiana que afecta al creyente.
El tema desde el punto de vista histórico es difícil de entender según los testimonios encontrados en los evangelios pues se suele señalar como un acontecimiento meta-histórico más allá de las dimensiones de tiempo y de espacio, colocado en el marco de la confesión de fe.
Este acontecimiento es clave como componente fundamental del anuncio (kerigma) pasión-muerte-resurrección, es algo vital que inquieta la existencia de los cristianos.
Recordando los acontecimientos entre la muerte de Jesús y su Resurrección: los discípulos le abandonaron y huyeron despavoridos tras su arresto, sólo algunas mujeres quedaron mirando desde lejos la crucifixión, desde ahí todo lo que se dice se impregna de la fe pascual.
No hay duda de la muerte en cruz y su cadáver colocado en la tumba, son hechos normales y cotidianos no dudosos, sin embargo, debe tenerse en cuenta lo que se dice en los evangelios escritos muchos años después del suceso y que cada texto tiene una visión con diferente intención teológica que determina lo que se dice y cómo se dice.
Los discípulos afirman que Jesús ha resucitado y que lo han visto revelándoseles vivo y glorioso. Toda esta experiencia desde su huída hasta el anuncio de resurrección es lo que se denomina el acontecimiento pascual.
Los intentos de explicación han sido muchos y es interesante la clasificación que hacen Gerd Theissen y Annette Merz sobre las interpretaciones acerca del sepulcro vacío, en seis etapas:
1- Los discípulos hicieron desaparecer el cadáver de Jesús para usar más tarde su ausencia como argumento de la resurrección. R.C. Lenski, Gloria Most.
2- La muerte aparente de Jesús, ante el gran maltrato, hizo pensar en su fallecimiento, pero luego de ser bajado de la cruz fue trasladado por sus seguidores a un lugar oculto donde le atendieron y le curaron. Se usaba sustancias derivadas de la mandrágora (mandragorina, escopolamina o hioscina disueltas en vinagre como después describe Dioscórides). Flavio Josefo relata de tres amigos suyos que sobrevivieron a la crucificción.
3- El cadáver de Jesús fue colocado en una tumba y luego trasladado a otra.
(Circunstancias que han servido de tema para la elaboración de innumerables novelas y películas de gran costo y de maravillosa escenografía pero de escasa interpretación teológica y catetquética).
Ninguna de esta hipótesis logró su éxito y la investigación se traslada de las narraciones del sepulcro vacío a los relatos de las apariciones que en los evangelios se consideran como fundamento histórico de la fe pascual.
4- Se intenta explicarlas por el fenómeno de la visión subjetiva cuyo contenido de la misma les hace ver a Jesús.
5- En el fenómeno de la fe pascual se pregunta:
¿Cómo pueden pasar los discípulos del miedo a la valiente proclamación del Resucitado?
¿Cómo ocurre este cambio en las personas?
La fe pascual no tiene una explicación histórica sino que ayuda a entender las tradiciones literarias evangélicas sobre la pascua.
6- Últimamente se producen intentos de una interpretación de los sucesos de pascua, ya sea para comprender como realidad objetiva cómo pasaron las cosas o subjetiva cómo se nos ha ofrecido la experiencia de las cosas que pasaron.
Los testimonios escritos muestran a 1Cor:15.3b-5 como el más antiguo y corresponde al anuncio primordial de aquellas comunidades cristianas primitivas representando al evangelio en sí y a la buena noticia.
Para Pablo el acontecimiento de la resurrección podía ser confirmado mediante una prueba testimonial, pues dice que para su época muchas personas habían visto a Jesús después de su muerte y que todavía estaban vivas siendo susceptibles de interrogatorio.
Este es un testimonio muy primitivo que va a refrendarse plenamente más tarde con la aparición de los evangelios.
Los relatos evangélicos tienen convergencias y diferencias en el testimonio, la resurrección está a lo largo de los relatos evangélicos y constituye su propia dimensión, pues son escritos desde la fe pascual.
A lo largo de sus páginas aparecen numerosas referencias a ella de tal suerte que toda la vida de Jesús se enfoca desde y hacia la meta que es la Resurrección.
Así se encuentran rasgos entremezclados de Jesús terreno y de Cristo pascual con enfoques teológicos diferentes causantes de discordancias y de concomitancias .
Estas incomodidades hacen pensar que se debe ubicar el intérprete en una mejor perspectiva, desde la cual deben ser leídos y entendidos los evangelios para caer en cuenta que algunos elementos y detalles no son tan históricos como gustaría que fuesen.
El fondo histórico permite creer que no pudo haber existido un acuerdo en la comunidad primitiva para mantener entre todos un engaño sobre la resurrección, porque no parece haber existido una sola autoridad que pudiera vetar e imponer una versión oficial de los hechos.
El problema del sepulcro vacío aparentemente sería la prueba de la resurrección por la ausencia de su cadáver mediante el testimonio de las mujeres quienes guardaron silencio en un principio, al no ser dignas del relato y podrían en esa sociedad ser acusadas de ladronas de cadáveres o profanadoras de tumbas.
Posteriormente dan anuncio a los suyos y así los discípulos desde la evidencia del sepulcro vacío piensan que Jesús ha resucitado.
Al final podemos quedarnos con dos opciones:
O el sepulcro vacío da paso a la fe en la resurrección o es ésta, la que necesita que haya un sepulcro vacío.
Si se piensa que el relato pertenece a una leyenda y no tiene una reconstrucción histórica, habría que descartar la existencia de ese sepulcro, como también habría que negar el enterramiento del cadáver de Jesús en el mismo.
Sin embargo, si los cristianos de Jerusalem conocían el lugar de sepultura del cadáver de Jesús, es difícil pensar que se hubiese proclamado la resurrección, sin tener en cuenta ese dato.
De lo expuesto, hay que pensar que los relatos de la tumba vacía surgen desde la fe pascual y no desde otra óptica.
En síntesis María Magdalena y las otras mujeres van a buscar el difunto, en su mente no existe otra posibilidad y al no encontrarlo dicen "lo robaron" e inicialmente guardan silencio por las circunstancias que viven y su condición cultural, pero llevan el mensaje (kerygma) a los discípulos y dicen, robaron el cadaver. Lc:24,5 "¿para qué le buscais entre los muertos, si está vivo?"
Estos comprobaron que no está Jesús Lc:24,22-24. El discípulo amado "vió y creyó" (fundamento de su evangelio) los demás no saben ni entienden qué pasó, pero se construye un lenguaje doxológico con Cristo resucitado, exaltado, glorificado y vivificado. Jesús está vivo.
En el camino a Emaús , Cleofás y otro discípulo no distinguen a Jesús y le cuentan sobre las mujeres y el reconocimiento que los varones hacen de la tumba vacía. Jesús se revela al partir el pan en la cena, es un relato eucarístico misional y catequético.
Nosotro hot decimos Jesús está resucitado y vivo por el Padre.
Bibliografía:
Anderson J.N.D.: Las evidencias de la Resurrección.
Bravo Aragón José María: Los testimonios de la resurrección de Jesús.
Gerd Theissen y Annette Merz: El Jesús histórico.
Rodríguez Garcés C.A.: Médico y Medicina en la antiguedad.

Apr 6, 2007

78 - LAS CAIDAS DEL HOMBRE

PADRE ALVARO TORRES FAJARDO
sacerdote eudista

Cursó estudios de especialización en teología en la universidad Gregoriana de Roma, y de Biblia en el Instituto bíblico de Roma. Ha dedicado más de cincuenta años de su vida a la formación de sacerdotes en el seminario eudista de Valmaría -Bogotá-, en el seminario mayor Juan XXIII de Barranquilla -Colombia- y en el seminario mayor de Pasto -Colombia-
Ha enseñado sobre todo Sagrada Escritura en el ejercicio de la formación en los seminarios y en comunidades y grupos laicales.
En esta página de Catequesis cultural religiosa, con la que pretendo compartir algunos conocimientos actualizados, he recibido del padre Alvaro Torres una gran colaboración no sólo en sus sabios artículos, sino de su consejo y guía en la publicación de los mismos.
Hoy nos comparte de su visión sobre El Via-crucis, las caídas del Señor Jesús.
FRENTE A LAS CAIDAS DEL HOMBRE
Los cristianos católicos conocemos el ejercicio piadoso llamado del Vía crucis, el camino de la cruz. Jesús condenado a morir crucificado carga con la cruz y se dirige al Calvario. Según una tradición en ese recorrido cae tres veces.
En unas imágenes de esas caídas representadas en la capilla del seminario eudista de Valmaría, en Bogotá -Colombia-, fruto de la oración del artista que las diseñó, y de las que no existe copia en ninguna parte, hay un mensaje rico y fecundo que podemos llamar: Nuestra actitud frente a las caídas del hombre.
La tercera estación se llama Jesús cae por primera vez. El Señor está derribado por tierra, y un verdugo, con dureza extrema y sin mínima compasión, con la mano derecha le hace ademán de que se levante y siga, y en la mano izquierda sostiene un látigo. En la vida hemos visto caer a nuestro lado a nuestros hermanos y hermanas, en circunstancias no sólo físicas sino también morales. En lugar de la mano compasiva que levanta ¿no hemos quizás proferido palabras incomprensivas y reproches amargos? Tal vez también los hemos escuchado en la hora de nuestras propias caídas, venidos de labios que esperábamos fraternos y amigos. Recordemos la advertencia del apóstol: "Quien se sienta seguro tenga cuidado de no caer" (1 Corintios 10, 12)
La séptima estación nos presenta a Jesús caído por segunda vez. Frente a él un personaje, las manos cruzadas sobre el pecho, distraído, indiferente, impasible, lo ve caer y no da un paso para socorrerlo. ¡Cuántas veces en la vida, al ver caer a nuestros hermanos y hermanas, en muchas miserias físicas y morales, hemos permanecido ausentes y quizás hemos pasado de largo sin prestar atención! Que tengamos el valor de detenernos frente al enfermo, al herido por las crueldades de la vida, ante el ignorante, ante el que sufre la terrible desgracia de no conocer al Señor Dios nuestro y no amarlo, le abramos el corazón y lo ayudemos, Parábola del buen samaritano (Lucas 10, 25-37).
La novena estación nos presenta a Jesús caído por tercera vez. Un soldado de corazón humano y generoso le pasa su brazo por debajo del hombro y cuidadosamente lo levanta. A diario somos testigos de las muchas caídas, físicas y morales, de nuestros hermanos y hermanas. Nosotros mismos las tenemos a menudo. Que también nosotros ante las caídas de los demás sintamos que es el mismo Señor que cae y espera de nosotros el gesto de la compasión y la misericordia. El mismo que esperamos recibir en los momentos de nuestras flaquezas y caídas Vengan ustedes los que han sido bendecidos por mi Padre... (Mateo 25, 31-46).
La Semana Santa es tiempo de honda reflexión sobre la calidad y la verdad de nuestra vida cristiana. Tenemos espacio para meditarlo y vivirlo a la luz de la Pasión y muerte del Señor. Que todo nos conduzca al gozo y la luz de la resurrección.

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